Hace más de 25 años realizamos y restauramos imágenes religiosas. Les mostraré mis piezas, cómo las hago y las distintas técnicas que empleo. Muchas de las piezas se encuentran a la venta, sólo tienen que consultar. Muchas gracias por compartir conmigo este espacio y recomendarlo a otras personas. Estamos en Misiones y en Buenos Aires (Capital Federal) Argentina. Para comunicarse escribir al email: daniel1962ar@gmail.com o bien al whatsapp: +5491132720490
viernes, 1 de mayo de 2015
Imagen de Santa Faustina Kowalska, en serie.
1)
Comenzamos haciendo las
cabezas, las manos y los pies. Hacemos un soporte (que puede ser de alambre,
madera, plástico, cartón, telgopor, etc.). En este caso es una estructura de
plástico, recubierta en telas. Se fija dicho soporte a una base, que en este
caso es de yeso betalfa, pintada imitando mármol gris-blanco veteado. Lo recubrimos con film adherente para evitar
que se ensucie.
4)
Ya diagramada la vestimenta
de Santa Faustina en tela de algodón o lino (NO SINTÉTICO), se les van pasando
una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes, a cada una de las
partes cortadas de tela. Por lo menos 2 manos. Dejar secar muy bien entre tela
y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO. Lo
adherimos todo muy bien al cuerpo y lo dejamos secar. Nos vamos a ayudar
haciendo algún “andamio” con palitos, hilos, alfileres, etc. Para que fragüe
todo en el lugar correcto. La secuencia es: mangas, hábito (vestido), cinturón,
esclavina (capa corta que cubre los hombros), cofia, toca (en forma de cornetes
laterales), y velo. Mucho cuidado al pintar, ya que estamos trabajando con negro
y blanco. Siempre recomiendo empezar por el más claro. Les recomiendo que antes
de poner la esclavina, pintemos con negro, para que nos sea más fácil no dejar
espacios en blanco y que se noten posteriormente.
5)
Sacar el papel adherente de
la base y seguir decorando con otros detalles (aureola, rosario, cuadro, etc.).
Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y todo el
perfilado es retocado para crear sombras.
El paso a paso:
San José Obrero (segunda imagen).
Estas
imágenes de San José las he realizado con la técnica de telas encoladas y
masillas epoxídicas. Vamos a hacer dos modelos distintos, por eso haré dos
entradas seguidas en el blog, que estarán diferenciados bajo los títulos de San
José Obrero 1 y 2. Es bueno trabajar en serie o con dos imágenes a la vez,
porque se ahorra tiempo y materiales. Las posibilidades son muchas y para
muestra basta un botón, como dice el refrán. ¿Cómo se hacen? te lo cuento
ahora:
1) Se comienza con la cabeza y las manos. Se
parte de un soporte (que puede ser de alambre, madera, plástico, cartón,
telgopor, etc. Al que se le van marcando las partes del cuerpo. TENER EN CUENTA
LAS PROPORCIONES. En varios artículos ya
te conté sobre las proporciones corpóreas más comunes, nunca está demás
repasarlas.
2) Se pinta la base imitando un mármol y se
le da varias manos de barniz. Se la protege con papel adherente para que no se
ensucie.
3) Se van añadiendo pequeñas almohadillas
con algodón para darle volumen a las partes del cuerpo. Como es un varón, le
damos un poco más a la caja torácica y a la espalda y menos para las caderas.
Se pinta la cara y las manos. Se añade la cabeza y se la fija con masilla
epoxídica.
4) Se va pensando en todos los detalles que
se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, manto, etc.). Vamos
ideando la ropa (para esto es preciso ver estampas para que sea más real) y las
actitudes de la imagen (esto lleva bastante tiempo). Hacemos una presentación
de la misma, con telas de algodón o lino. Una de ella será un San José Obrero
sólo, la otra con el Niño Jesús en brazos.
5) Comenzamos a encolar. Se le pasa una
mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes, a cada una de las
telas recortadas (por lo menos 2 manos) y las empezamos a ubicar en la imagen.
Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR
MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO.
6) Se prepara el Niño Jesús), aparte (para
la imagen en la que he decidido que lo lleve en brazos. Va a ir añadido al
cuerpo de San José. Para ellos nos ayudamos con bastantes alfileres para ir
sujetando las partes. Muchas veces hace falta hacer unos pequeños andamios con
palitos o algún elemento de sostén, para que las telas se endurezcan en el
lugar correspondiente.
7) Fijar “MUY BIEN”, el Niño Jesús al
cuerpo de San José. Dejar secar y verificar que esté fuertemente adherido.
Mientras tanto vamos preparando las herramientas típicas de los carpinteros,
para poderlas añadir al final. Ambas llevan un cajoncito hecho a mano con
palitos de té, una imagen lo llevará colgando, la otra entre sus manos. Empezamos
a pintar con pigmentos naturales y goma laca, cada una de las partes ya
endurecidas de la imagen.
8) Sacar el papel adherente de la base y
seguir decorando con otros detalles (aureola, cinturón, delantal, etc.).
Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y con otros
colores para crear sombras.
De
San José se podría hablar horas, pero les quiero recomendar un libro MUY BUENO
se llama: “LA SOMBRA DEL PADRE” de Jan Dobraczynski, ediciones Palabra,
colección Arcaduz.
Atrapa
desde la primera página, es una biografía novelada de San José. Verán lo genial
que es.
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