viernes, 1 de mayo de 2015

Imagen de Santa Faustina Kowalska, en serie.


Estas imágenes de Santa Faustina Kowalska las he realizado con la técnica de telas encoladas y masillas epoxídicas . Es la misma técnica que se ha utilizado para hacer la imagen del Patriarca San José, Santa Teresita, Padre Damián, etc., con lo que les doy la pauta de las múltiples imágenes artesanales, e irrepetibles que se pueden hacer. Como les digo siempre, trabajar en serie es conveniente, ya que se trabaja más rápido y se economizan materiales. ¿Cómo se hace? te lo cuento ahora por si no leíste el anterior:





1)    Comenzamos haciendo las cabezas, las manos y los pies. Hacemos un soporte (que puede ser de alambre, madera, plástico, cartón, telgopor, etc.). En este caso es una estructura de plástico, recubierta en telas. Se fija dicho soporte a una base, que en este caso es de yeso betalfa, pintada imitando mármol gris-blanco veteado.  Lo recubrimos con film adherente para evitar que se ensucie.


2)    Se les van marcando las partes del cuerpo. ¡TENER EN CUENTA LAS PROPORCIONES! Para eso te recomiendo que veas el artículo de QUI DOCET, DISCIT que habla sobre las proporciones corpóreas más comunes. Si hiciera falta, se van añadiendo pequeñas almohadillas con algodón para darle volumen a las partes del cuerpo. Como es una mujer, le damos un poco más las caderas y marcaremos la zona de los pechos. Se pinta la cara y las manos. Se añade la cabeza que se fija con masilla epoxídica.


3)    Luego que hemos fijado la cabeza y las manos, vamos pensando cómo va a ir ubicada la ropa (para esto es preciso ver estampas o fotos de Santa Faustina,  para que sea más real) y las actitudes de la imagen (esto lleva bastante tiempo) es cuestión de buscarlas. Se va pensando en todos los detalles que se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, cofia, velo, etc.). Llevará solamente un cuadro con la imagen de Jesús de la Divina Misericordia (que ya es momento de irlos armando, porque llevan trabajo y hay que dejarlos secar muy bien).



4)    Ya diagramada la vestimenta de Santa Faustina en tela de algodón o lino (NO SINTÉTICO), se les van pasando una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes, a cada una de las partes cortadas de tela. Por lo menos 2 manos. Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO. Lo adherimos todo muy bien al cuerpo y lo dejamos secar. Nos vamos a ayudar haciendo algún “andamio” con palitos, hilos, alfileres, etc. Para que fragüe todo en el lugar correcto. La secuencia es: mangas, hábito (vestido), cinturón, esclavina (capa corta que cubre los hombros), cofia, toca (en forma de cornetes laterales), y velo. Mucho cuidado al pintar, ya que estamos trabajando con negro y blanco. Siempre recomiendo empezar por el más claro. Les recomiendo que antes de poner la esclavina, pintemos con negro, para que nos sea más fácil no dejar espacios en blanco y que se noten posteriormente.





5)    Sacar el papel adherente de la base y seguir decorando con otros detalles (aureola, rosario, cuadro, etc.). Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y todo el perfilado es retocado para crear sombras.






RECOMENDACIÓN: procuren no agregarles demasiadas cosas a las imágenes, traten de hacerlas lo más fiel que puedan, por eso recurran a algún buscador para ver estampas o fotos si las hubiera como es este caso.

El paso a paso:





San José Obrero (segunda imagen).


Estas imágenes de San José las he realizado con la técnica de telas encoladas y masillas epoxídicas. Vamos a hacer dos modelos distintos, por eso haré dos entradas seguidas en el blog, que estarán diferenciados bajo los títulos de San José Obrero 1 y 2. Es bueno trabajar en serie o con dos imágenes a la vez, porque se ahorra tiempo y materiales. Las posibilidades son muchas y para muestra basta un botón, como dice el refrán. ¿Cómo se hacen? te lo cuento ahora:



1)    Se comienza con la cabeza y las manos. Se parte de un soporte (que puede ser de alambre, madera, plástico, cartón, telgopor, etc. Al que se le van marcando las partes del cuerpo. TENER EN CUENTA LAS PROPORCIONES. En varios artículos ya  te conté sobre las proporciones corpóreas más comunes, nunca está demás repasarlas.




2)    Se pinta la base imitando un mármol y se le da varias manos de barniz. Se la protege con papel adherente para que no se ensucie.





3)    Se van añadiendo pequeñas almohadillas con algodón para darle volumen a las partes del cuerpo. Como es un varón, le damos un poco más a la caja torácica y a la espalda y menos para las caderas. Se pinta la cara y las manos. Se añade la cabeza y se la fija con masilla epoxídica.




4)    Se va pensando en todos los detalles que se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, manto, etc.). Vamos ideando la ropa (para esto es preciso ver estampas para que sea más real) y las actitudes de la imagen (esto lleva bastante tiempo). Hacemos una presentación de la misma, con telas de algodón o lino. Una de ella será un San José Obrero sólo, la otra con el Niño Jesús en brazos.





5)    Comenzamos a encolar. Se le pasa una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes, a cada una de las telas recortadas (por lo menos 2 manos) y las empezamos a ubicar en la imagen. Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO.

6)    Se prepara el Niño Jesús), aparte (para la imagen en la que he decidido que lo lleve en brazos. Va a ir añadido al cuerpo de San José. Para ellos nos ayudamos con bastantes alfileres para ir sujetando las partes. Muchas veces hace falta hacer unos pequeños andamios con palitos o algún elemento de sostén, para que las telas se endurezcan en el lugar correspondiente.












7)    Fijar “MUY BIEN”, el Niño Jesús al cuerpo de San José. Dejar secar y verificar que esté fuertemente adherido. Mientras tanto vamos preparando las herramientas típicas de los carpinteros, para poderlas añadir al final. Ambas llevan un cajoncito hecho a mano con palitos de té, una imagen lo llevará colgando, la otra entre sus manos. Empezamos a pintar con pigmentos naturales y goma laca, cada una de las partes ya endurecidas de la imagen.

8)    Sacar el papel adherente de la base y seguir decorando con otros detalles (aureola, cinturón, delantal, etc.). Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y con otros colores para crear sombras.

De San José se podría hablar horas, pero les quiero recomendar un libro MUY BUENO se llama: “LA SOMBRA DEL PADRE” de Jan Dobraczynski, ediciones Palabra, colección Arcaduz.

Atrapa desde la primera página, es una biografía novelada de San José. Verán lo genial que es.