Imaginería religiosa "San Juan de Dios"
Hace más de 25 años realizamos y restauramos imágenes religiosas. Les mostraré mis piezas, cómo las hago y las distintas técnicas que empleo. Muchas de las piezas se encuentran a la venta, sólo tienen que consultar. Muchas gracias por compartir conmigo este espacio y recomendarlo a otras personas. Estamos en Misiones y en Buenos Aires (Capital Federal) Argentina. Para comunicarse escribir al email: daniel1962ar@gmail.com o bien al whatsapp: +5491132720490
domingo, 23 de agosto de 2026
sábado, 22 de agosto de 2026
22 de agosto fiesta de MARÍA REINA DE LOS CIELOS.
Reina de los Cielos es un título dado a
la Virgen María ,
la madre de Jesucristo, por los cristianos, sobre todo por la Iglesia Católica
Romana, y también, en cierta medida, en la anglicana, luterana y la Iglesia ortodoxa, a los
que el título es una consecuencia (en disputa) del Concilio de Éfeso, del siglo
V, donde la Virgen María
fue proclamada "Theotokos", es decir, "Madre de Dios".
Este título o nombre dado a
Ciudades en Italia y en otros lugares
proclamaron a María Reina de los cielos también como patrona, como Siena, Massa
Marittima, San Gimignano, así como Polonia y el Estado de Baviera.
En los tiempos modernos,
El título de Reina del Cielo también
fue utilizado en la
Antigüedad por otras religiones. En particular, fue utilizado
por el profeta Jeremías, probablemente en referencia a Asera, una diosa adorada
como la consorte de Yahvé en el antiguo Israel y de Judá, y en el templo de
Yahvé en Elefantina en el Alto Egipto.
La doctrina católica sobre este tema se
expresa en la encíclica papal Ad Caeli Reginam, publicada por el papa Pío XII.
La misma afirma que María es llamada la Reina del Cielo, porque su Hijo Jesucristo, es el
Rey de Israel y el rey celestial del Universo. En la tradición hebrea, la madre
del rey es la reina (ver reina madre). El dogma católico (Constitución
Apostólica Munificentissimus Deus) afirma que la Virgen María , después
de cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la
gloria celestial.
El título de Reina de los Cielos ha
sido durante mucho tiempo una tradición católica, incluido en las oraciones y
la literatura devocional, y visto en el arte occidental en el tema de Imagen realizada en el taller.
viernes, 21 de agosto de 2026
21 de agosto se celebra hoy el Día del Catequista.
La Iglesia Católica celebra
cada 21 de agosto el Día del Catequista, en conmemoración del papa Pío X. Ese
Papa, que fue santificado, tuvo actuación preponderante a favor de la
catequesis e hizo posible entre otras cosas impartir los sacramentos a los
niños.
Según la arquidiócesis de Paraná, los catequistas no están guiados sólo
por su buena voluntad sino que tienen el mandato misionero para mostrar a todos
en nombre de la Iglesia “el rostro misericordioso de un Dios que es siempre
padre”.
El catequista se reconoce en
búsqueda, en camino; no se cree ni dueño de la verdad ni el "maestro"
que llega para esclarecer a los demás sino un instrumento que el mismo Jesús,
presente en la comunidad, envía, sostiene y da fuerza para superar las
oscuridades y dificultades.
Es parte de la gran marcha
de creyentes que han recorrido y aún recorren la historia. Marcha que fue
iniciada por el pueblo de Israel y ha continuado en la Iglesia y, a través de
ella, ha llegado hasta nosotros.
San Pío X, patrono y modelo
de los catequistas
De una familia pobre,
humilde y numerosa, Giuseppe M. Sarto nació el 2 de junio de 1835 en Riese,
Italia. En 1850 ingresó al seminario de Padua, y fue ordenado sacerdote el 18
de setiembre de 1858. Su primera labor pastoral la realizó en la parroquia de
Tómbolo-Salzano, distinguiéndose, además de su gran caridad para con los
necesitados, por sus ardorosas prédicas que atraían hasta los más alejados del
mensaje del evangelio.
En 1884 fue ordenado obispo
para la diócesis de Mantua y en 1893, León XIII le concedió el capelo
cardenalicio y lo trasladó a Venecia. En ningún momento cambió su modo de ser:
sencillo, muy humilde, ejemplar en el amor a los más pobres.
A los pocos años, al morir
León XIII, fue elegido su sucesor y su "programa pontificio" no fue
otro que el del Buen Pastor: alimentar, guiar y custodiar el "rebaño
humano" y buscar a las ovejas perdidas para atraerlas hacia Jesús.
La preocupación de Pío X por
la santidad de la Iglesia lo llevó a actualizar los seminarios y fundar
numerosas bibliotecas eclesiásticas. También se lo recuerda por sus aportes a
la música sagrada y a la liturgia y la reforma de la liturgia de las horas.
Permitió la comunión diaria a todos los fieles y cambió la costumbre de la
primera comunión: para que los niños pudieran recibirla a partir de los 7 años.
Impulsó la enseñanza del
Catecismo porque sabía que apartar de la ignorancia religiosa era el inicio del
camino para recuperar la fe que en muchos se iba debilitando y perdiendo. Promovió un nuevo Código de Derecho
Canónico que terminó de redactarse en 1917, bajo el pontificado de S.S.
Benedicto XV.
Falleció el 20 de agosto de
1914, poco antes del estallido de la llamada "Primera Guerra
Mundial". El 14 de febrero de 1923 se introdujo su causa de beatificación
y fue canonizado el 29 de Mayo de 1954.
Indudablemente fue adoptado
por la gente como patrono de los catequistas por su sencillez, sus raíces
rurales que jamás dejó de lado y por su ardor misionero y evangelizador.
21 de agosto fiesta de SAN PÍO X.
San Pio X, Papa José Sarto, después Pío X,
nació en Riese, poblado cerca de Venecia, Italia en 1835 en el seno de una
familia humilde siendo el segundo de diez hijos.
Todavía siendo niño perdió a su padre
por lo que pensó dejar de estudiar para ayudar a su madre en los gastos de
manutención de la familia, sin embargo ésta se lo impidió y pudo continuar sus
estudios en el seminario gracias a una beca que le consiguió un sacerdote amigo
de la familia.
Una vez ordenado fue vicepárroco,
párroco, canónigo, obispo de Mantua y Cardenal de Venecia, puestos donde duró
en cada uno de ellos nueve años. Bromeando platicaba que solamente le faltaban
nueve años de Papa.
Muchas son las anécdotas de este santo
que reflejan tanto su santidad como su lucha por superar sus defectos, entre
ellas destacan tres:
Siendo Cardenal de Venecia se encontró
con un anciano al que la policía le había quitado el burro que tenía para
trabajar; al enterarse el Cardenal se ofreció a pagar la multa que le cobraban
y a acompañarlo a recoger el burro porque exigían al anciano que lo respaldara
una persona de confianza. Ante la negativa del anciano para que lo acompañara
el Cardenal afirmó que si una obra buena no costaba no merecía gran recompensa
Cuando era un sacerdote joven, José
Sarto, estando con su hermana se quejó de dolor de muelas lo que provocó que
ella lo criticara y lo tachara de quejoso y flojo respondiéndole con una
bofetada. Sintiéndose avergonzado se disculpó por ser tan violento, defecto que
fue corrigiendo. Asimismo, una vez de visita en el Colegio de San Juan Bosco
fue invitado a almorzar en la pobreza de ese colegio, donde al salir buscó un
mejor lugar para comer, aunque después se volvió más y más sacrificado.
En 1903 al morir León XIII fue
convocado a Roma para elegir al nuevo Pontífice. En Roma no era candidato para
algunos por no hablar francés y él mismo se consideraba indigno de tal
nombramiento.
Durante la elección los Cardenales se
inclinaron en principio y por mayoría por el Cardenal Rampolla, sin embargo el
Cardenal de Checoslovaquia anunció que el Emperador de Austria no aceptaba al
Cardenal Rampolla como Papa y tenía el derecho de veto en la elección papal,
por lo que el Cardenal Rampolla retiró su nombre del nombramiento. Reanudada la
votación los Cardenales se inclinaron por el Cardenal Sarto quien suplicó que
no lo eligieran hasta que una noche una comisión de Cardenales lo visitó para
hacerle ver que no aceptar el nombramiento era no aceptar la voluntad de Dios.
Aceptó pues convencido de que si Dios da un cargo, da las gracias necesarias
para llevarlo a cabo.
Escogió el nombre de Pío inspirado en que
los Papas que eligieron ese nombre habían sufrido por defender la religión.
Tres eran sus más grandes
características: La pobreza: fue un Papa pobre que nunca fue servido más que
por dos de sus hermanas para las que tuvo que solicitar una pensión para que no
se quedaran en la miseria a la hora de la muerte de Pío X; la humildad: Pío X
siempre se sintió indigno del cargo de Papa e incluso no permitía lujos
excesivos en sus recámaras y sus hermanas que lo atendían no gozaban de
privilegio alguno en el Vaticano; la bondad: Nunca fue difícil tratar con Pío X
pues siempre estaba de buen genio y dispuesto a mostrarse como padre bondadosos
con quien necesitara de él.
Una vez que fue elegido Papa decretó
que ningún gobernante podía vetar a Cardenal alguno para Sumo Pontífice.
Dentro de sus obras destaca el combate
contra dos herejías en boga en esa época: Modernismo, la cual la combatió en un
documento llamado Pascendi estableciendo que los dogmas son inmutables y la Iglesia si tiene autoridad
para dar normas de moral; la otra herejía que combatió fue la del Jansenismo
que propagaba que la
Primera Comunión se debía retrasar lo más posible; en
contraposición Pío X decretó la autorización para que los niños pudieran
recibir la comunión desde el momento en que entendía quien está en la Santa Hostia
Consagrada. Este decreto le valió ser llamado el Papa de la Eucaristía.
Fundó el Instituto Bíblico para
perfeccionar las traducciones de la
Biblia y nombró una comisión encargada de ordenar y
actualizar el Derecho Canónico. Promovió el estudio del Catecismo.
Murió el 21 de agosto de 1914 después
de once años de pontificado.
jueves, 20 de agosto de 2026
20 de agosto fiesta de SAN BERNARDO de Claraval (Clairvaux).
Fue el gran impulsor y propagador de la Orden Cisterciense
y el hombre más importante del siglo XII en Europa.
Fundador del Monasterio Cisterciense
del Claraval y de muchos otros.
Nació en Borgoña (Francia) en el año
1.090, en el Castillo Fontaines-les-Dijon. Sus padres eran los señores del
Castillo y fue educado junto a sus siete hermanos como correspondía a la
nobleza, recibiendo una excelente formación en latín, literatura y religión.
San Bernardo es, cronológicamente, el
último de los Padres de la
Iglesia , pero es uno de los que más impacto ha tenido en
ella.
Fue declarado Santo en 1.173 por el
Papa Alejandro III. Posteriormente, fue declarado Doctor de la Iglesia.
Su personalidad
Bernardo tenía un extraordinario
carisma de atraer a todos para Cristo.
Amable, simpático, inteligente,
bondadoso y alegre, incluso muy apuesto, pues sabemos que su hermana Humbelina
le llamaba cariñosamente con el apelativo de "ojos grandes". Durante
algún tiempo se enfrió en su fervor y empezó a inclinarse hacia lo mundano.
Pero las amistades mundanas, por más atractivas y brillantes que fueran, lo
dejaban vacío y lleno de hastío. Después de cada fiesta se sentía más
desilusionado del mundo y de sus placeres.
La visión que cambió su trayectoria
Una noche de Navidad, mientras
celebraban las ceremonias religiosas en el templo, se quedó dormido y le
pareció ver al Niño Jesús en Belén en brazos de María, y que
Toda su familia ganada para Cristo.
Bernardo volvió a su familia a contar
la noticia y todos se opusieron. Los amigos le decían que esto era desperdiciar
una gran personalidad para ir a sepultarse vivo en un convento. La familia no
aceptaba de ninguna manera. Pero Bernardo les habló tan maravillosamente de las
ventajas y cualidades que tiene la vida religiosa, que logró llevarse al
convento a sus cuatro hermanos mayores, a su tío y 30 compañeros de la Nobleza que dejaron todo
para unirse a Cristo . Dicen que cuando llamaron a Nirvardo el hermano menor
para anunciarle que se iban de religiosos, el muchacho les respondió:
"¡Ajá! ¿Con que ustedes se van a ganarse el cielo, y a mí me dejan aquí en
la tierra? Esto no lo puedo aceptar". Y un tiempo después, también él se
hizo religioso del Cister.
Antes de entrar al monasterio, Bernardo
llevó a su finca a todos los que deseaban entrar al convento para prepararlos
durante varias semanas, entrenándolos acerca del modo de cómo debían
comportarse para ser unos fervorosos religiosos. En el año 1112, a la edad de 22 años,
entra en el monasterio de Cister. Mas tarde, habiendo muerto su madre, entra en
el monasterio su padre. Su hermana Humbelina y su cuñado, de mutuo acuerdo
decidieron también entrar en la vida religiosa. Posteriormente llegó también su
hermana Humbelina a la gloria de los altares. Vemos en la historia la gran
influencia de las relaciones tanto para bien como para mal.
En la historia de la Iglesia es difícil
encontrar otro hombre que haya sido dotado por Dios de un poder de atracción
tan grande para llevar gentes a la vida religiosa, como el que recibió
Bernardo. Las muchachas tenían terror de que su novio hablara con el santo. En
las universidades, en los pueblos, en los campos, los jóvenes al oírle hablar
de las excelencias y ventajas espirituales de la vida en un convento, se iban
en numerosos grupos a que él los instruyera y los formara como religiosos.
Durante su vida fundó más de 300 conventos para hombres, e hizo llegar a gran
santidad a muchos de sus discípulos. Lo llamaban "el cazador de almas y
vocaciones". Con su apostolado consiguió que 900 monjes hicieran profesión
religiosa.
Fundador de Claraval. En el convento
del Cister demostró tales cualidades de líder y de santo, que a los 25 años
(con sólo tres de religioso) fue enviado como superior a fundar un nuevo
convento. Escogió un sitio apartado en el bosque donde sus monjes tuvieran que
derramar el sudor de su frente para poder cosechar algo, y le puso el nombre de
Claraval, que significa "valle claro" ya que allí el sol ilumina
fuerte todo el día. Supo infundir del tal manera fervor y entusiasmo a sus
religiosos de Claraval, que habiendo comenzado con sólo 20 compañeros, a los
pocos años tenía 130 religiosos. De este convento de Claraval salieron monjes a
fundar otros 63 conventos. (Trois Fontaines, Fontenay, Foigny, etc.,).
Su Predicación.
Le llamaban "El Doctor boca de
miel" (doctor melífluo). Su inmenso amor a Dios y a la Virgen Santísima y
su deseo de salvar almas lo llevaban a estudiar por horas y horas cada sermón
que iba a pronunciar, y luego como sus palabras iban precedidas de mucha
oración y de grandes penitencias, el efecto era fulminante en los oyentes.
Escuchar a San Bernardo era ya sentir un impulso fortísimo a volverse mejor.
Su amor a la Virgen Santísima.
Fue el gran enamorado de
Los que quieren progresar en su amor a la Madre de Dios, necesariamente
tienen que leer los escritos de San Bernardo por la claridad y el amor con que
habla de ella. El pueblo vibraba de emoción cuando le oía hablar desde el
púlpito con su voz sonora e impresionante:
Si se levantan las tempestades de tus
pasiones, mira a la Estrella ,
invoca a María.
Si la sensualidad de tus sentidos
quiere hundir la barca de tu espíritu, levanta los ojos de la fe, mira a la Estrella , invoca a María.
Si el recuerdo de tus muchos pecados
quiere lanzarte al abismo de la desesperación, lánzale una mirada a la Estrella del cielo y
rézale a la Madre
de Dios.
Siguiéndola, no te perderás en el
camino. Invocándola no te desesperarás. Y guiado por Ella llegarás seguramente
al Puerto Celestial.
Sus bellísimos sermones son leídos hoy,
después de varios siglos, con verdadera satisfacción y gran provecho.
Así como también de entre sus
numerosísimos libros y textos se halla el de unas reflexiones de gran
importancia llamado "La
Consideración "
leído por varios Papas, entre ellos el Papa Juan XXIII.
En él propone una serie de consejos
importantísimos para que los que están en puestos elevados, no vayan a cometer
el gravísimo error de descuidar la humildad y/o dedicarse solamente a
actividades exteriores descuidando la oración y la meditación. En una de sus
reflexiones, comenta:
"Malditas serán dichas
ocupaciones, si no dejan dedicar el debido tiempo a la oración y a la
meditación".
Las dos ideas fundamentales que nos
transmite San Bernardo son:
1.- La mediación universal de la Virgen
2.- La necesidad filial de invocarla en
todas las circunstancias.
Viajero infatigable
El más profundo deseo de San Bernardo
era permanecer en su convento dedicado a la oración y a la meditación. Pero el
Sumo Pontífice, los obispos, los pueblos y los gobernantes le pedían
continuamente que fuera a ayudarles, y él estaba siempre pronto a prestar su
ayuda donde quiera que pudiera ser útil. Con una salud sumamente débil (porque
los primeros años de religioso se dedicó a hacer demasiadas penitencias y se le
dañó el aparato digestivo) recorrió toda Europa poniendo la paz donde había
guerras, deteniendo las herejías, corrigiendo errores, animando desanimados y
hasta reuniendo ejércitos para defender la santa religión católica. Era el
árbitro aceptado por todos. Exclamaba: "A veces no me dejan tiempo durante
el día ni siquiera para dedicarme a meditar. Pero estas gentes están tan
necesitadas y sienten tanta paz cuando se les habla, que es necesario
atenderlas" (ya en las noches pasaría luego sus horas dedicado a la oración
y a la meditación).
Despedida gozosa.
Después de haber llegado a ser el
hombre más famoso de Europa en su tiempo y de haber conseguido varios milagros
(como por ejemplo hacer hablar a un mudo, el cual confesó muchos pecados que
tenía sin perdonar) y después de haber llenado varios países de monasterios con
religiosos fervorosos, ante la petición de sus discípulos para que pidiera a
Dios la gracia de seguir viviendo otros años más, exclamaba:
"Mi gran deseo es ir a ver a Dios
y a estar junto a Él. Pero el amor hacia mis discípulos me mueve a querer
seguir ayudándolos. Que el Señor Dios haga lo que a Él mejor le parezca".
Y a Dios le pareció que ya había sufrido y trabajado bastante, y que se merecía
el descanso eterno y el premio preparado para los discípulos fieles, y se lo
llevó a su eternidad feliz, el 20 de agosto del año 1153. Tenía 63 años.
ANÉCDOTA
Le sucedió a San Bernardo, siendo muy
joven, cuando todavía no había entrado en la vida monástica. Bernardo era muy
guapo, de porte elegante y alto.
En cierta ocasión, cabalgando lejos de
su casa con varios amigos, les sorprendió la noche, por lo que tuvieron que
buscar hospitalidad en una casa. La dueña los recibió bien, e insistió en que
Bernardo, como jefe del grupo, ocupase una habitación separada. Durante la
noche, la mujer se presentó en la habitación con intenciones deshonestas.
Bernardo, en cuanto se dio cuenta de lo que se avecinaba, fingió con gran
presencia de ánimo creer que se trataba de un intento de robo, y con toda su
fuerza empezó a gritar: -¡Ladrones, ladrones! La intrusa se alejó rápidamente.
Al día siguiente, cuando el grupo se marchaba cabalgando, sus amigos empezaron
a bromear acerca del imaginario ladrón, pero Bernardo, contestó con toda
tranquilidad:
-No fue ningún sueño. El ladrón entró
indudablemente en la habitación, pero no para robarme el oro y la plata, sino
algo de mucho más valor."
miércoles, 19 de agosto de 2026
19 de agosto Fiesta de San Ezequiel Moreno.
Ezequiel
Moreno nació en Alfaro (La Rioja, España), el 9 de abril de 1848. Siguiendo el
ejemplo de su hermano Eustaquio, el 21 de septiembre de 1864 vistió el hábito
en el convento de los agustinos recoletos de Monteagudo (Navarra) y tomó el
nombre de fray Ezequiel de la Virgen del Rosario.
En 1869,
después de sus estudios de teología, fue enviado a las islas Filipinas, tierras
de sus sueños, con 17 hermanos. Llegó a Manila el 10 de febrero de 1870.
Recibió la ordenación sacerdotal el 3 de junio de 1871 y fue destinado
enseguida a la isla de Mindoro, con su hermano Eustaquio.
Como capellán
demostró su celo apostólico en la colonia militar y sus anhelos misioneros en
la búsqueda de pueblos que no conocían a Dios. Las fiebres le obligaron a
volver a Manila.
Poco
después fue nombrado párroco de Calapan y vicario provincial de los agustinos
recoletos de la isla de Mindoro; de 1876 a 1880 ocupó los cargos de párroco de
Las Piñas y de Santo Tomás en Batangas y de 1880 a 1885 ejerció los oficios de
predicador del convento de Manila, párroco de Santa Cruz y administrador de la
casa hacienda de Imus.
El capítulo
provincial de 1885 nombró a fray Ezequiel prior del convento de Monteagudo,
donde se modelaban les conciencias de los futuros misioneros. Terminado su
mandato de superior de ese convento, se ofreció como voluntario para restaurar
la orden en Colombia.
Nombrado jefe de una expedición, partió de España a
finales de 1888 con otros seis religiosos voluntarios, llegando a Bogotá el 2 de
enero de 1889. Su primer objetivo fue restablecer la observancia religiosa en
las comunidades.
En 1893
fray Ezequiel fue nombrado obispo titular de Pinara y vicario apostólico de
Casanare; recibió la ordenación episcopal en mayo de 1894. Habría preferido acabar
sus días en medio de sufrimientos y privaciones—como manifiesta en una de sus
cartas—, pero Dios lo había destinado a una misión más ardua y delicada.
En 1895 fue
nombrado obispo de Pasto. Cuando se le comunicó la noticia, le vino a la mente
una pregunta angustiante: “¿Me habré hecho indigno de sufrir por Dios, mi
Señor?”.
En su nueva misión le esperaban situaciones mucho más difíciles y
amargas: humillaciones, burlas, calumnias, persecuciones e incluso el abandono
de parte de sus superiores inmediatos.
En 1905 se
vio afectado por una grave enfermedad—cáncer en la nariz—, que le hizo saborear
hasta la última gota el cáliz del dolor. Los médicos le animaron a volver a
Europa para operarle, pero él se negaba a abandonar su grey. Aconsejado por los
fieles y los sacerdotes, en diciembre de aquel mismo año regresó a España para
someterse a varias operaciones.
Con el fin de conformarse más con Cristo,
rechazó la anestesia. Soportó las dolorosas operaciones sin un lamento y con
una fortaleza tan heroica que conmovió al quirurgo y a sus asistentes.
Sabiendo
que estaba herido de muerte, quiso pasar los últimos días de su vida en el
convento de Monteagudo, junto a la Virgen.
El 19 de agosto de 1906, después de
de haber padecido acérrimos dolores, con los ojos clavados en el crucifijo,
entregó su alma al Señor. Fue beatificado por Pablo VI el 1 de noviembre de
1975.
19 de agosto fiesta de SAN JUAN EUDES.
Promotor del amor a los Corazones de
Jesús y de María.
-Llamado por el Papa "Padre,
Doctor y Apóstol del culto litúrgico a los Sagrados Corazones",
-Fue el primero que organizó y celebró
la fiesta del Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María y que escribió
la liturgia de las horas de cada una de esas fiestas.
-Fundador de las Congregaciones de
Jesús y María y de Nuestra Señora de la Caridad del Refugio.
Reseña: Nació en la diócesis de Séez
(Francia) el año 1601; recibió la ordenación sacerdotal y se dedicó por varios
años a la predicación en las parroquias. Fundó dos Congregaciones religiosas,
una destinada a la formación de los seminaristas y la otra al cuidado de las
mujeres cuya vida cristiana estaba en peligro. Fomentó en gran manera la
devoción a los Corazones de Jesús y de María. Murió el año 1680.
Enseñaba que el Sagrado Corazón es un
horno de Amor Divino. Los que desean unirse a su corazón son purificados,
inflamados, y transformados por el Fuego Divino.
En la segunda mitad del siglo XVI,
vivía en Ri, Normandía (Francia), un granjero llamado Isaac Eudes, casado con
Marta Corbin. Como no tuviesen hijos al cabo de dos años de matrimonio, ambos
esposos fueron en peregrinación a un santuario de Nuestra Señora. Nueve meses
después tuvieron un hijo, al que siguieron otros cinco. El mayor recibió el
nombre de Juan y, desde niño, dio muestras de gran inclinación al amor de Dios.
Se cuenta que, cuando tenía nueve años, un compañero de juegos le abofeteó; en
vez de responder en la misma forma, Juan siguió el consejo evangélico y le
presentó la otra mejilla.
A los catorce años, Juan ingresó en el
colegio de los jesuitas de Caén. Sus padres deseaban que se casara y siguiera
trabajando la granja de la familia. Pero Juan, que había hecho voto de
virginidad, recibió las órdenes menores en 1621 y estudió la teología en Caén
con la intención de consagrarse a los ministerios parroquiales. Sin embargo,
poco después determinó ingresar en la congregación del oratorio, que había sido
fundada en 1611 por el futuro cardenal Pedro de Bérulle. Tras de recabar con
gran dificultad el permiso paterno, fue recibido en París por el superior
general en 1623. Juan había sido hasta entonces un joven ejemplar: su conducta
en la congregación no lo fue menos, de suerte que el P. Bérulle le dio permiso
de predicar, aunque sólo había recibido las órdenes menores. Al cabo de un año
en París, Juan fue enviado a Aubervilliers a estudiar bajo la dirección del P.
Carlos de Condren, el cual, según la expresión de Santa Juana Francisca de
Chantal, "estaba hecho para educar ángeles". El fin de la congregación
del oratorio consistía en promover la perfección sacerdotal y Juan Eudes tuvo
la suerte de ser introducido en ella por dos hombres de la talla de Condren y
Bérulle.
Al servicio de los enfermos
Dos años más tarde, se desató en
Normandía una violenta epidemia de peste, y Juan se ofreció para asistir a sus
compatriotas. Bérulle le envió al obispo de Séez con una carta de presentación,
en la que decía: "La caridad exige que emplee sus grandes dones al
servicio de la provincia en la que recibió la vida, la gracia y las órdenes
sagradas, y que su diócesis sea la primera en gozar de los frutos que se pueden
esperar de su habilidad, bondad, prudencia, energía y vida". El P. Eudes
pasó dos meses en la asistencia a los enfermos en lo espiritual y en lo material.
Después fue enviado al oratorio de Caén, donde permaneció hasta que una nueva
epidemia se desató en esa ciudad, en 1631. Para evitar el peligro de contagiar
a sus hermanos, Juan se apartó de ellos y vivió en el campo, donde recibía la
comida del convento.
Predicador ungido
Pasó los diez años siguientes en la
prédica de misiones al pueblo, preparándose así para la tarea a la que Dios le
tenía destinado. En aquella época empezaron a organizarse las misiones
populares en su forma actual. San Juan Eudes se distinguió entre todos los
misioneros. En cuanto acababa de predicar, se sentaba a oír confesiones, ya
que, según él, "el predicador agita las ramas, pero el confesor es el que
caza los pájaros". Mons. Le Camus, amigo de San Francisco de Sales, dijo
refiriéndose al P. Eudes: "Yo he oído a los mejores predicadores de Italia
y Francia y os aseguro que ninguno de ellos mueve tanto a las gentes como este
buen padre". San Juan Eudes predicó en su vida unas ciento diez misiones.
Confesor
Las
gentes decían de él: "En la predicación es un león, y en la confesión un
cordero".
Las mujeres atrapadas en mala vida
Una de las experiencias que adquirió
durante sus años de misionero, fue que las mujeres de mala vida que intentaban
convertirse, se encontraban en una situación particularmente difícil. Durante
algún tiempo, trató de resolver la dificultad alojándolas provisionalmente en
las casas de las familias piadosas, pero cayó en la cuenta de que el remedio no
era del todo adecuado. Magdalena Lamy, una mujer de humilde origen, que había
dado albergue a varias convertidas, dijo un día al santo: "Ahora os vais
tranquilamente a una iglesia a rezar con devoción ante las imágenes y con ello
creéis cumplir con vuestro deber. No os engañéis, vuestro deber es alojar
decentemente a estas pobres mujeres que se pierden porque nadie les tiende la
mano".
Estas palabras produjeron profunda
impresión en San Juan Eudes, quien alquiló en 1671, una casa para las mujeres
arrepentidas; en la que podían albergarse en tanto que encontraban un empleo
decente. Viendo que la obra necesitaba la atención de religiosas, el santo la
ofreció a las visitandinas, quienes se apresuraron a aceptarla.
Formación del clero
San Juan Eudes se dio cuenta de que
para que el pueblo sea ferviente y llevarlo a la santidad era necesario
proveerlo de muy buenos y santos sacerdotes y que para formarlos se necesitaban
seminarios donde los jóvenes recibieran muy esmerada preparación. Por eso se
propuso fundar seminarios en los cuales los futuros sacerdotes fueran
esmeradamente preparados para su sagrado ministerio.
Después de mucho orar, reflexionar y
consultar, San Juan Eudes abandonó la congregación del oratorio en 1643. La
experiencia le enseñó que el clero necesitaba reformarse antes que los fieles y
que la congregación sólo podría conseguir su fin mediante la fundación de
seminarios. El P. Condren, que había sido nombrado superior general, estaba de
acuerdo con el santo; pero su su-
cesor, el P. Bourgoing, se negó a
aprobar el proyecto de la fundación de un seminario en Caén.
Entonces el P. Eudes decidió formar una
asociación de sacerdotes diocesanos, cuyo fin principal sería la creación de
seminarios con miras a la formación de un clero parroquial celoso. La nueva
asociación quedó fundada el día de la Anunciación de 1643, en Caén, con el nombre de
"Congregación de Jesús y María". Sus miembros, como los del oratorio,
eran sacerdotes diocesanos y no estaban obligados por ningún voto. San Juan
Eudes y sus cinco primeros compañeros se consagraron a "la Santísima Trinidad ,
que es el primer principio y el último fin de la santidad del sacerdocio".
El distintivo de la congregación era el Corazón de Jesús, en el que estaba
incluido místicamente el de María; como símbolo del amor eterno de Jesús por
los hombres.
La congregación encontró gran
oposición, sobre todo por parte de los jansenistas y de los padres del
oratorio. En 1646, el P. Eudes envió a Roma al P. Manoury para que recabase la
aprobación pontificia para la congregación, pero la oposición era tan fuerte, que
la empresa fracasó.
En 1650, el obispo de Coutances pidió a
San Juan que fundase un seminario en dicha ciudad. El año siguiente, M. Oliver,
que consideraba al santo como "la maravilla de su época", Ie invitó a
predicar una misión de diez semanas en la iglesia de, San Sulpicio de París.
Mientras se hallaba en esa misión, el P. Eudes recibió la noticia de que el
obispo de Bayeux acababa de aprobar la congregación de las Hermanas de Nuestra
Señora de
Un año después, una bula de Alejandro
VII aprobó la
Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Refugio. Ese
fue el coronamiento de la obra que el P. Eudes y Magdalena Larny habían
emprendido treinta años antes en favor de las pecadoras arrepentidas. San Juan
siguió predicando misiones con gran éxito; en 1666, fundó un seminario en
Evreux y, en 1670, otro en Rennes.
Al afro siguiente, publicó un libro
titulado "La Devoción
al Adorable Corazón de Jesús". Ya antes, el santo había instituido en su
congregación una fiesta del Santísimo Corazón de María. En su libro incluyó el
propio de una misa y un oficio del Sagrado Corazón de Jesús. El 31 de agosto de
1670, se celebró por primera vez dicha fiesta en la capilla del seminario de
Rennes y pronto se extendió a otras diócesis. Así pues, aunque San Juan Eudes
no haya sido el primer apóstol de la devoción al Sagrado Corazón en su forma
actual, fue sin embargo él "quien introdujo el culto del Sagrado Corazón
de Jesús y del Santo Corazón de María"', como lo dijo León XIII en 1903.
El decreto de beatificación añadía: "El fue el primero que, por divina
inspiración les tributó un culto litúrgico."
Clemente X publicó seis breves por los
que concedía indulgencias a las cofradías de los Sagrados Corazones de Jesús y
María, instituidas en los seminarios de San Juan Eudes.
Durante los últimos años de su vida, el
santo escribió su tratado sobre "el Admirable Corazón de la Santísima Madre de
Dios"; trabajó en la obra mucho tiempo y la terminó un mes antes de morir.
Su última misión fue la que predicó en Sain-Lö, en 1675, en plena plaza
pública, con un frío glacial. La misión duró nueve semanas. El esfuerzo enorme
acabó con su salud y a partir de entonces se retiró prácticamente de la vida
activa.
Su muerte ocurrió el 19 de agosto de
1680.
Fue canonizado en 1925 y su fiesta fue
incluida en el calendario de la
Iglesia de occidente en 1928.
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