lunes, 20 de julio de 2026

20 de julio fiesta del Beato Luis Novarese.



 Nace en Casale Monferrato (Italia), el 29 de Julio de 1914, era el último de nueve hijos. Sus padres Giusto Carlos y Teresa. Su padre muere cuando Luis tenía nueve meses.

Dejando a su esposa de treinta años de edad, el peso de una familia numerosa y como única herencia, poca tierra para cultivar y mucha fe para transmitir a los hijos.

Mamá Teresa -mujer fuerte y valiente- lo consiguió fatigosamente y con tenacidad, gracias a su fe sencilla y profunda que se exteriorizaba en la misa cotidiana y en una viva devoción a la Virgen, a la que cada noche invocaba, juntos con sus hijos.

Durante la oración común del Santo Rosario, sin falta, se terminaba con la predilecta oración, la salve Regina a la que Luis llamaba la oración larga.

El pequeño Luis transcurre sus primeros años en la Casa Serniola que se encuentra ubicada en la colina de Casale. Cuando tenía tres años, al resbalarse por las escaleras, se quedó sin ninguna fractura.

En sus recuerdos, la vista de una pequeña estatua de la Virgen de Lourdes sobre una base en la pared del primer piso.




 La enfermedad

Luis experimentó personalmente la enfermedad y el sufrimiento. A la edad de nueve años, era el año de 1923, cuando sufrió una terrible caída y se enfermó gravemente, permaneciendo inmóvil.

Le diagnosticaron coxitis tuberculosa, con numerosos abscesos, por esto lo enyesaron, para mantener derechas sus piernas. Inicia así el peregrinar de hospital en hospital, sin obtener ningún resultado.

En aquel periodo experimentó en su propio cuerpo las graves condiciones en que se encontraban y vivían los enfermos.

Por su parte, Luis Novarese poseía un equilibrio interior sólido y una fe a toda prueba. Y habiendo madurado desde su infancia una tierna y filial devoción a la Madre de Dios, marcó todo su camino de crecimiento cristiano con una constante referencia a la presencia y acción de La Virgen Santísima. 

Tal dimensión mariana se evidencia después en la fundación de sus obras con una repuesta al requerimiento de oración y penitencia que caracterizan las apariciones de Lourdes y Fátima.

La oración, la intimidad con Jesús Eucarístico, la sincera devoción a la Virgen y el anhelo apostólico, lo conservaron confiado, alegre y sereno, siempre simpático, amigo de todos y "sembrador" de esperanza y alegría.

La cosa que más lo hacía sufrir era escuchar de los compañeros enfermos groserías, y con grandes esfuerzos los ayudaba para que no siguieran diciéndolas.

En aquel ambiente, a la edad de 14/16 años, encontró sostenimiento y fortaleza en la Eucaristía y la devoción a la Virgen, en el enseñar el catecismo a los niños predispuestos de la T.B.C. o sea los niños de su mismo pabellón en el hospital.





Mientras los médicos le decían a la mamá Teresa: "¡Señora, no malgaste su dinero, mas este joven no durará mucho! ¿No ve cuanto pus sale de sus heridas?

Responde ella en seguida: "¡hasta que tenga el último delantal para vender lo venderé para la salud de mi hijo!".

Luis tiene hasta 21 abscesos y arrojando casi un litro diario de pus.

La Señora Teresa permaneció sola con su pequeño hijo enfermo, y sin ninguna ayuda trabajaba de sol a sol confeccionando en su casa pantalones y camisas para hombre, por cuenta de empresas de confesiones de la zona. Y Luis de trece años, para agilizar el trabajo de la mamá, aprendió a hacer ojales y pegar botones.

Su amor a la cruz

"Mira el mundo como lo ha mirado Jesús desde lo alto: hay quien lo maldice, quien soporta, mas esta el bien enorme que parte de vuestra cruz y se desborda sobre el mundo. 

Está al lado de vuestra cruz, el modo particular, María Santísima, nuestra Madre, que bella, es fiel que nos ama, porque ve en nosotros a Jesús que ilumina su Calvario. ¡Con fuerza mis queridos hermanos! Breve es el sufrimiento, eterno el premio".

En la luz de María, Monseñor Novarese ha intuido la fuerza salvífica del misterio del dolor humano y ha tenido una sola preocupación, que cada sufrimiento del hombre fuera malgastado por la falta de una concreta propuesta cristiana que tuviera un sentimiento de un amor materno: sufrimiento como medio de redención, para realizar la tranquilidad del corazón y un camino glorioso al seguimiento de Jesús crucificado y resucitado.

Y a sus Silenciosos Operarios de la Cruz ha trazado un estupendo itinerario espiritual: los siete grados del silencio interior, para restituir totalmente la disponibilidad al servicio de la Inmaculada, de los hermanos que sufren y de la Iglesia.

 Luis Novarese muere a la edad de 70 años, el 20 de julio de 1984 en Rocca Priora (Roma), dejando un gran apostolado y una obra que está difundiendo por todo el mundo.


El sábado 27 de marzo de 2010, el Papa Benedicto XVI ha dado su aprobación para la publicación del Decreto sobre la heroicidad de las virtudes de Mons. Luigi Novarese.

S.S. Benedicto XVI firmó el 19 de diciembre de 2011 el decreto con el cual se reconoce un milagro gracias a la intercesión del Venerable Luis Novarese lo cual permitió la beatificación que la realizó, el 11 de mayo de 2013 el Papa Francisco.

viernes, 17 de julio de 2026

17 de julio fiesta de las Santas Teresa de San Agustín y compañeras mártires de Compiègne.



“Al desatarse las iras antirreligiosas de la Revolución Francesa en 1792 la priora de las carmelitas de Compiègne, Teresa de San Agustín, convocó un día a toda la comunidad y expuso a las monjas qué podrían hacer ellas, pobres mujeres, en aquellos aciagos momentos por los que atravesaba la Iglesia de Francia y de acuerdo con los fines fundacionales del monasterio. 

Sugirió la posibilidad de ofrecer sus vidas como “víctimas expiatorias”; ella al menos estaba dispuesta a hacerlo. Dos religiosas ancianitas se resistían a ello, aterrorizadas con la sola idea de sentir sobre sus cuellos el frío acero de la guillotina, pero se rindieron al fin. Y en un acto solemne todas se ofrecieron al Señor en holocausto “para aplacar la cólera de Dios y para que la paz divina, traída al mundo por su Hijo amado, le fuera devuelta a la Iglesia y al Estado”. Todos los días renovaban su ofrecimiento al Altísimo como víctimas expiatorias.

Arrojadas de su monasterio, las dieciséis carmelitas se distribuyeron en cuatro grupos por diferentes lugares de la ciudad, perseverando en su vida de oración y ofrecimiento, coordinadas siempre por la M. Teresa. Durante los tiempos más duros de la Revolución fueron delatadas; la orden de búsqueda y captura dada por aquella oficialidad intolerante dio como resultado (el 24 de junio de 1794) la reclusión de las monjas en el Monasterio de las Salesas transformado en cárcel; desde aquí serían transportadas a París el día 13 de julio de 1794 y conducidas a la terrible prisión de la Conciergerie donde aguardaban multitud de religiosos y seglares condenados a muerte y a la espera de que se cumpliese la pena capital.

El 16 de julio, conmemoración de Nuestra Señora del Carmen, las monjas compusieron unas letrillas que escribieron con unos tizones sobre trozos de papel que luego repartieron; todos corearon las canciones de las religiosas con música de la Marsellesa, el himno revolucionario que nadie les podía prohibir; eran enardecidas loas a la esperanza, un canto de júbilo hecho plegaria y expresión de una viva fe. 

Al día siguiente fueron condenadas a muerte por el tribunal revolucionario en juicio sumarísimo y por la vía rápida: aquellas monjas eran demasiado peligrosas para los reclusos. Ese mismo día 17 de julio debían ser ejecutadas.

El cortejo de aquellas religiosas por las calles de París, camino del cadalso, no era el espectáculo fúnebre al que estaba acostumbrado a presenciar el populacho parisiense, sino algo muy singular: sobre una carreta al descubierto las dieciséis carmelitas iban cantando en gregoriano el Miserere y la Salve Regina. 

Y cuando avistaron el lugar del holocausto entonaron el Te Deum, todo un rito, ciertamente, pero que entrañaba un torrente de vida. Al pie de la guillotina y ante un silencio impresionante las carmelitas entonaron el Veni Creator Spiritus y fueron renovando una por una su profesión religiosa en manos de la priora, M. Teresa de S. Agustín Lidoine: “Yo…(Sor Ana María, Sor Carlota, Sor Eufrasia, Sor Enriqueta, Sor Marta, Sor Constanza…) renuevo mis votos de pobreza, obediencia y castidad…usque ad mortem, hasta la muerte. Jamás se habían pronunciado unas fórmulas de profesión más verídicas ni patéticas que aquéllas.

La literatura que ha popularizado tanto este hecho histórico nos habla de la indecisión de la joven novicia Sor Constanza a entregar su vida en testimonio de su fe. Pero mucho más de admirar es, a nuestro juicio, la entereza de aquellas ancianas carmelitas, Sor Ana María de Jesús Piedcourt y Sor Carlota de la Resurreción Thouret, ambas de 79 años, entregando sus vidas repletas de generosidad en testimonio de su amor y fidelidad a Jesucristo”.




Hna. Teresa de San Agustín (Magdalena Claudina Lidoine) Priora de todas ellas, nacía en París el 22 de Septiembre de 1752.
Hna. San Luis (María Ana Francisca Brideau), nace en Belfort.
Hna. de Jesús Crucificado (María Ana Piedcourt), nace en Paris.
Hna. de la Resurrección (Ana María Magdalena Carlota Thouret), nace en Mouy (Oise).
Hna. Eufrasia de la Inmaculada Concepción (María Claudia Cipriana Brard), nace en Bourth Eure.
Hna. Enriqueta de Jesús (María Francisca Gabriela de Croissy) nace en París.
Hna. Teresa del Corazón de María (María Ana Hanisset), nace en Reims.
Hna. Teresa de San Ignacio (María Gabriela Trézel), nace en Compiègne.
Hna. Julia Luisa de Jesús (Rosa Chrétien), nace en Evreux (Eure).
Hna. María Enriqueta de la Providencia (Anita Pelras), nace en Cajarc.
Hna. Constanza (María Juana Meunier), nace en Saint-Denis.
Hna. María del Espíritu Santo (Angélica Roussel), nace en Fresnes.
Hna. Santa María (María Dufour), nace en Bann´s.
Hna. San Francisco Javier (Isabel Julieta Verolot), nace en Lignières.
Luisa Catalina Soiron, tornera, nace en Compiègne.
Teresa Sairon, tornera, nace en Compiègne.

Ocurrió este martirio en París el 17 de julio de 1794. El Papa San Pío X las beatificaba el 27 de Mayo de 1906.

Fuente: http://www.ocarm.org/carmspir/csdesp19.htm#2.6



El 18 de noviembre de 2024 el Papa Francisco extendió su culto a la Iglesia universal, mandando inscribir sus nombres en el catálogo de los santos.[

jueves, 16 de julio de 2026

16 de julio FIESTA DE LA VIRGEN DEL CARMEN.


El nombre del Carmen viene del Monte Carmelo o “viña de Dios”que está en Tierra Santa. Según el Libro de los Reyes, allí vivió el Profeta Elías con un grupo de jóvenes, dedicados a la oración. 
Corría el año 300 A.C. y una gran sequía asolaba la región; el Profeta subió a la montaña para pedir lluvia y divisó una nube de luminosa blancura de la cual brotaba el agua en abundancia; comprendió que la visión era un símbolo de la llegada del Salvador esperado, que nacería de una doncella inmaculada para traer una lluvia de bendiciones. 
Desde entonces, aquella pequeña comunidad se dedicó a rezar por la que sería madre del Redentor, comenzando así la devoción a Nuestra Señora del Carmen (o Carmelo).

UNA HISTORIA MILENARIA

 Muchos acontecimientos han sucedido a través del tiempo, pero las oracio­nes continuaron elevándose desde el Carmelo: es que los hombres y las institu­ciones pasan, pero las obras de Dios permanecen porque participan un poco de su eternidad. Nace la Virgen María y llega a ser la madre del Salvador: según la tradición visitó a los monjes y los estimuló a continuar sus oraciones. 
Luego vino la pasión y muerte, seguidas de la resurrección y marcha al Cielo de Jesús, y  más tarde de su Madre. 



Luego vendrán las invasiones musulmanas, pero las oraciones del Carmelo no se interrumpen sino que los monjes deciden trasladarse a Europa. 
Allí los encontramos en el Siglo XlII :su Superior, San Simón Stock estaba en oración, preocupado por nuevas persecuciones, cuando se le apa­rece la misma Madre de Dios para decirle: ”amadísimo hijo, recibe el escapulario de mi orden para que quien muriese llevándolo piadosamente, no padezca el fuego eterno”.

 El Papa Gregorio XIII declaró verdadera esta aparición después de serios estudios, y basándose en los favores que recibían los que usaban el escapulario. También fue reconocida esta aparición por el Papa Juan XXII, que recibió una nueva aparición de la Virgen, en la que prometía sacar del purgatorio el primer sábado después de su muerte a sus devotos.



¿QUÉ ES EL ESCAPULARIO? 

     Ya antes del siglo X, se los usaba como símbolo de unión con una orden religiosa y su espiritualidad, aun viviendo la vida corriente en medio del mundo. Consistían en una franja de tela igual al hábito de los religiosos, que se introducía por la cabeza cayendo hacia adelante y atrás, de ahí su nombre que viene  de escápula”, espalda en latín; con el tiempo redujeron su tamaño hasta el actual.. Lo importante es que no se trata de un amuleto o de algo con poderes mágicos. Es un signo sacramental que hace presente el amor de la Virgen hacia quienes son buenos hijos de Dios, viven en su amistad, o sea gracia y cumplen su ley. Hoy se sustituye para el uso diario por la medalla correspondiente, ambos reciben las mismas indulgencias y pueden ser usados por quienes no pertenecen a la Cofradía.

EL ESCAPULARIO - Requisitos y Gracias 

  Es un signo externo, sacramental, que presupone una vida de gracia. La preparación conveniente, consiste en:
1- Ser muy devotos de la Santísima Virgen María, en especial bajo la advocación de la Virgen del Carmen.  
2 - Participar en todas las ceremonias que se realizan en su honor. 
3 - Saber que es un compromiso de por vida, una Alian­za entre Nuestra Señora y el que lo recibe. 
4 - Tener una conducta de acuerdo a las normas y leyes de la Iglesia. 
5 - Unas de las condiciones primordiales impuestas por la Santísima Virgen del Carmen, es el uso permanente de este escapulario, o la medalla que lo reemplazó. Ésta debe ser con la imagen de la Virgen y el Sagrado Corazón en el reverso. 
6 - Todas las personas que conforman la Hermandad del Carmelo, prometen rezar el Santo Rosario diariamente o al menos 3 Avemarías en honor a su Patrona.

  El escapulario de la Santísima Virgen se impone todo los 1º Miércoles de mes, el 16 de julio y durante la novena, a las personas que lo deseen recibir. La promesa de la Virgen del Carmen a San Simón Stock fue que quien muriese con el escapulario no padecerá del fuego eterno. En otra aparición al Papa Juan XXII, prometió sacar del purgatorio a las almas que muriesen piadosamente, con el escapulario, en el Sábado siguiente a su muerte.


Se puede ganar indulgencia plenaria:

-   el día en que se recibe el escapulario
-   en la Solemnidad de la Santísima Virgen del Carmen: el 16 de julio.
-   en la Festividad de San Simón Stock : el 16 de mayo.
-   en la Festividad de San Elías, Profeta: el 20 de julio.
-   en la Festividad de Santa Teresa de Jesús: el 15 de octubre.
-   en la Festividad de San Juan de la Cruz: el 14 de diciembre.
-   en la Festividad de Santa Teresita del N. Jesús: el 1  de octubre
-   en la Festividad de todos los Santos de la Orden: el 14 de noviembre.




Un abrazo muy grande a todos los hermanos de Chile!!!! Que su santa Patrona, los guíe y proteja.