domingo, 1 de septiembre de 2024

Restauración de una imagen de San Antonio de Padua.





































Esta imagen de San Antonio de Padua, es una imagen de casi 100 años, fue hecha por la Maison Raffl de Paris que era una fábrica de imágenes religiosas que estuvo abierta desde 1857 hasta 1920. La tenían arrumbada en un taller, juntando polvo y un buen día, decidieron darle vida y sacarla de esos tonos marrones producto de la grasa, el hollín y el polvo acumulado durante muchos años. No está muy deteriorada ya que  sólo le faltan pequeñas partes. Darle el color original es complicado pero igualmente me arriesgo a restaurarla, ya que creo que quedará muy bien. Manos a la obra, te cuento los pasos que seguí:







1)    Lo primero que hay que hacer es desengrasarla muy bien y limpiarla hasta en los últimos recovecos, primero con un pincel seco, luego con pinceles húmedos con jabón neutro (el de lavar ropa o jabón blanco) si fuera necesario alcohol  y si fuera indispensable con algún decapante (que disuelve la pintura y la grasa) pero esto en una última instancia y con mucha prudencia. En este caso tuve que usar algo drástico, ya que le habían aplicado varias capas de barniz y este ya estaba envejecido, el trabajo se complica, pero no es imposible. Pueden ver en las fotos, las diferencias de color que queda una vez limpia la imagen. Mientras tanto vamos tomando nota de los colores que lleva la imagen, para ello, nada mejor que ir anotando en una hoja los colores que van apareciendo y en dónde se encuentran ubicados, yo acompaño esto con fotos para evitar errores o entrar en dudas posteriormente.





2)    Reparar y reponer partes de la imagen dañadas o faltantes. Trabajo mucho con masillas epoxídicas, que son muy estables y nobles para las restauraciones. También aprovecho ahora a endurecer el yeso envejecido de esta imagen con goma laca, 3 manos como mínimo, porque es importante que no quede ninguna parte de la imagen sin ser protegida.









3)    Se pasan varias capas finitas de yeso aguado, se lo deja secar y luego enduído plástico. Lijar todo muy bien con lijas de granos finos (por lo menos 4 números distintos, siempre de la más gruesa a la más finita). Esta tarea puede llevar algunos días. Sé que es la etapa más aburrida y tediosa, por la suciedad y el trabajo que representa, pero es la más importante para que la imagen quede perfecta.

4)    Una vez terminado el lijado, se trata de sacar la mayor cantidad posible de polvillo. Se le pasa goma laca incolora para sellar poros, por lo menos 3 manos. Nunca dejen de hacer esto, porque, caso contrario, a la hora de pintar, se les empieza a llenar de grumos (restos de polvo) toda la pintura y es imposible pintar como corresponde, ya que la textura de la imagen se vería ¡¡¡horrible!!!







5)    Como les digo siempre lo más lindo es “pintar”. Varios recipientes con goma laca y los pigmentos naturales siempre a mano. La pintura se prepara de a poco ya que seca muy rápido y no es cuestión de desperdiciar los pigmentos. Recordar que algunos colores se forman por la superposición de colores más claros. Si se crea un color, no olviden de anotar sus proporciones, de lo contrario tardarán mucho en volver a conseguirlo, o lo que es peor deberán cambiar el color. Por cada color un mínimo de 4 manos. Recomiendo empezar por los colores más claros. También se puede ir pintando a medida que se va restaurando, esto se logra con la práctica y resguardando a las partes ya hechas con papel film para que no se manchen o estropeen. Ustedes decidirán qué les gusta más hacer. En este caso, restauré primero y pinté al final.








6)    Una vez lista la pintura, vienen los retoques, por más que se haya trabajado con cuidado, estos son inevitables. Yo acostumbro ir girando la imagen, acostarla y rotarla, para ir descubriendo imperfecciones, y mucho más en esta que tiene un tamaño grande. Cuando se pinta con pigmentos naturales y goma laca, puede obviarse el barniz final, aunque hay personas que igualmente le suelen pasar, nunca está demás. Lista la imagen.


Nada es más agradable que devolverle vida a una imagen deteriorada, gratifica mucho porque uno sabe que cuando ya no esté, ella seguirá estando, es una prolongación de nuestro paso por la tierra.


El paso a paso:



Algunas vistas comparativas:










jueves, 1 de agosto de 2024

Imagen de San Bernardo de Claraval.


Esta imagen de San Bernardo de Claraval, la he realizado con la técnica de telas encoladas y masillas epoxídicas. Está hecha con la misma técnica que se han utilizado para hacer las imágenes de la Virgen del Cielo, Santa Teresita del Niño Jesús, Charles de Foucauld,  Santa Clara de Asís, Padre Damián o Juan Pablo II, entre otros.

¿Cómo se hace? te lo cuento ahora por si no leíste algunos de los trabajos anteriores. En cuatro pasos básicos la realizaremos. Atención: tómate tu tiempo para hacerla. Nunca apures las cosas, esto es como la buena fruta, precisa un tiempo para madurar y así será espléndida.


1-    Se comienza con la cabeza, los pies y las manos. Ideando la ropa (para esto es preciso ver estampas u otras estatuas para que nos quede muy bien) y las actitudes de la imagen que le queramos dar (esto lleva bastante tiempo). Se va pensando en todos los detalles que se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, capucha, etc.). Esta imagen no es muy complicada, amplio hábito, grandes mangas, capilla y capucha. Mientras trabajamos en esto, adelantamos el báculo y el misal que llevará en las manos, es bueno ya tenerlos hechos.



2-    Se parte de un soporte (que puede ser de alambre, madera, plástico, cartón, telgopor, etc. Al que se le van marcando las partes del cuerpo. TENER EN CUENTA LAS PROPORCIONES. En un QUI DOCET, DISCIT (1º de septiembre de 2011), te conté sobre las proporciones corpóreas más comunes que debes tener en cuenta a la hora de hacer una imagen. Se van añadiendo pequeñas almohadillas con algodón para darle volumen a las partes del cuerpo. Como es un varón, le damos un poco más a la caja torácica y a la espalda y menos para las caderas. Se pinta la cara y las manos. Se añade la cabeza y se la fija con masilla epoxídica. Se pinta la base, en este caso es de yeso betalfa con algunos arabescos, se barniza y se la protege con papel film para que no se manche.










3-    Se corta la vestimenta de San Bernardo en tela de algodón o lino (NO SINTÉTICO). A todas estas partes se les pasan una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes. Por lo menos 2 manos y de ambos lados. El orden de armado es: mangas (lleva una manga angosta y otra muy ancha que la envuelve), túnica, capilla y capucha. Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO. Nos vamos ayudando con alfileres para mantener a cada tela en su lugar. Una vez que estén totalmente pintadas, se procederá a la decoración con los distintos elementos. Siempre lo último en poner es la aureola.







4-    Sacar el papel adherente de la base, cara y manos. Seguir decorando con otros detalles. Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y retocar con los colores apropiados para crear sombras. Trabajo terminado y listo para exponer.

EL PASO A PASO: