miércoles, 2 de abril de 2025

Taller de Imaginería Religiosa San Juan de Dios.

 


2 de Abril fiesta de San Francisco de Paula.




Francisco nació el 27 de marzo de 1416 en Paula (Cosenza-Italia) de Jaime Martolilla y Viena de Fuscaldo. Dado que ambos eran ya de edad avanzada, atribuyeron el nacimiento de su primogénito a la intercesión de San Francisco, y por ello le dieron el nombre del Santo de Asís y prometieron revestirlo del hábito votivo de los Franciscanos.
A la edad de quince años Francisco fue acompañado por sus padres al Convento de San Marco Argentano (Cosenza), para cumplir el voto y prestar un año de servicio a la comunidad. Aquí Francisco manifestó su inclinación a la oración y sus dotes de piedad, acompañadas de manifestaciones sobrenaturales, las mismas que, más adelante, alimentarían su fama de gran taumaturgo. 
Al término de su permanencia en el convento, los religiosos querían retenerlo, pero el joven Francisco, intuyendo que para él se aproximaba el momento de hacer una opción radical de vida y advirtiendo en sí una gran inquietud por conocer las diversas formas de vida religiosa, dejó el convento y, junto con sus padres, emprendió una peregrinación. Fue a Asís, pasando por Montecasino, Roma, Loreto y visitando los eremitorios diseminados por Monte Luco. La visita a Roma lo turbó profundamente: según su primer anónimo biógrafo, Francisco reprochó el boato de un cardenal con las palabras: "Nuestro Señor no iba de esta manera". El episodio muestra cómo en el ánimo del joven iba madurando la idea de una reforma de la vida eclesial basada en la pobreza.

La peregrinación constituyó para el joven Francisco un motivo serio de reflexión y de decisiones para su futuro. Al volver a Paula, Francisco manifestó a sus padres el deseo de conducir vida eremítica. En torno al 1435, se retiró a las afueras de Paula, en un terreno propiedad de la familia, suscitando gran estupor entre los conciudadanos por la austeridad de su modo de vivir. La experiencia de Paula lo forjó en la contemplación, en el trabajo, en la soledad y en las privaciones y mortificaciones corporales.

Enseguida comenzaron a afluir a su eremitorio muchas personas deseosas de ponerse bajo su guía espiritual y de compartir su mismo género de vida austera. Con la llegada a la diócesis de Mons. Pirro Caracciolo, nombrado arzobispo de Cosenza el 31 de agosto de 1452, el movimiento obtuvo el beneplácito del ordinario diocesano y pudo dotarse de un oratorio. El flujo de peregrinos que se dirigían al eremitorio de Paula atrajo la atención de Pablo II quien, en los comienzos del 1467, envió un visitador de su confianza para indagar sobre la vida de Francisco. A su regreso a la Curia, Mons. Baldassarre De Gutrossis tranquilizó al Papa sobre la fidelidad de Francisco a la Sede Apostólica y, visto que el Eremita había iniciado la construcción de una iglesia, el 7 de julio 1467 le proporcionó una carta colectiva de cuatro cardenales con la cual concedían la indulgencia, con las condiciones acostumbradas, a quienes visitaban o contribuían a los gastos para la construcción de la iglesia de Paula.
 
A comienzos del 1470, con el traslado a Paula del ex visitador, que asumirá el nombre de P. Baldassarre da Spigno, inicia el iter jurídico que llevará al reconocimiento oficial del movimiento eremítico fundado por Francisco. La primera etapa está constituida por el "nulla ostat" concedido por Mons. Caracciolo el 30de noviembre de 1470. 
A distancia de algunos años, gracias al factivo interés del arzobispo cosentino y a la obra diplomática de P. Baldassarre, el 17 de mayo de 1474 el movimiento obtiene la aprobación pontificia, asumiendo el nombre de "Congregación eremítica paolana de S. Francisco de Asís". Al eremitorio de Paula siguieron los de Paterno Calabro (1472), Spezzano della Sila (1474), Corigliano Calabro (1476) y Milazzo (1480). La vida de estos eremitas estaba regulada por las "ordenaciones y estatutos" que, en parte, confluyeron en las sucesivas redacciones de la regla.
 
Francisco se convirtió para Paula en un punto de referencia religioso y social, entrando en el corazón de la gente que se dirigía a él para consultarle problemas de diversa naturaleza. El Eremita era visto, además, como el único baluarte en condiciones de oponerse a los abusos de la corte aragonesa, como la persona capaz de ponerse de parte de la gente pobre y humilde de aquel extremo del Reino de Nápoles y de asumir un papel de auténtico "humanista" en favor de quien no tenía voz. Francisco era, por su forma de vida, un contestatario que recordaba las grandes figuras del anacoretismo. Lo buscaban potentes y humildes, y él no hacía distinción de clases sociales: un testimonio del proceso apostólico de Cosenza afirma que Galeazzo di Tarsia, barón de Belmonte, se dirigió muchas veces a Paula pidiendo la curación, y que Francisco le hizo transportar las piedras junto a los demás operarios. El Santo supo crear entorno a sí un ambiente de profunda religiosidad y fe, con la invitación constante a la oración y a la observancia de la voluntad de Dios.

Desde el principio, Francisco tuvo fama de gran taumaturgo. Los prodigios acompañaron toda su vida, a partir de la construcción de los primeros conventos hasta su partida para Francia. Fue el suyo un poder taumatúrgico a favor de todos, pero en particular de los pobres y de los oprimidos por las difundidas malversaciones de los poderosos, contra los cuales Francisco no se cansó de levantar la voz. 

Los elementos usados para el milagro eran verdaderamente secundarios o insignificantes, los primeros que encontraba a la mano, como para hacer comprender que no eran éstos los que curaban o resolvían el problema, sino Dios. Hay un hecho que subraya muy bien la "metodología" del milagro. Un joven de Paula, no obstante haber recurrido a médicos de fama, tenía en un brazo una llaga que no se cerraba. La madre le dijo: "Ve también tú al eremitorio de Francisco y verás cómo te concede la gracia". Se decidió, fue y expuso su problema y todas las tentativas que había hecho para sanar. Francisco se agachó, tomó la primera hierba que le vino a la mano y dijo: "Hazla hervir, ponla sobre la llaga y quedarás curado". 
El joven lo miró y le dijo: "De esta hierba hay mucha en Paula, ¿es posible que haga milagros?" El Eremita replicó: "Es la fe la que hace milagros". A un sacerdote que le hacía esta pregunta: "¿Cómo haces para saber que esta hierba tiene virtud curativa?", Francisco respondió con sencillez evangélica: "A quien sirve fielmente a Dios y observa sus mandamientos, incluso las hierbas le manifiestan su poder". Muchos de sus milagros impresionaron grandemente a literatos y artistas, que los inmortalizaron en sus obras, como el conocido episodio del paso del estrecho de Mesina, realizado sobre su manto extendido sobre las olas del mar.

Llevada por los comerciantes napolitanos, la fama de Francisco llegó a Francia, a la corte de Luis XI, entonces enfermo, el cual pidió al Papa Sixto IV que hiciese llegar al Eremita paulano a su cabecera. Fue el inicio del "capítulo diplomático" de la vida de Francisco. 

El Pontífice, buscando un acercamiento a Francia, con la cual deseaba un acuerdo para la abolición de la Pragmática Sanción de Bourges del 1438, acogió favorablemente la embajada francesa y lo mismo hizo el rey de Nápoles. Fueron sin embargo necesarios muchos meses para convencer a Francisco, el cual aceptó partir solamente cuando el Papa se lo impuso. Fue para el Eremita una obediencia difícil: tenía 67 años, su Congregación se había extendido desde hacía poco tiempo también en Sicilia y, sobre todo, sentía reticencia ante la idea de ir a vivir en un palacio, con una dotación regia , después de haber vivido por más de treinta años en un eremitorio. El sacrificio pedido de dejar el Reino de Nápoles sería después largamente compensado por el favor de la corte francesa hacia su Orden y por las intervenciones de la misma ante la Curia Romana.

Dejando el eremitorio de Paterno el 2 de febrero de 1483, Francisco fue acogido triunfalmente en Nápoles tanto por el pueblo como por la corte, que de su partida a Francia esperaba un alejamiento de la temida invasión del Reino por parte de los Valois. 

El rey Fernando I pretendía una relación preferencial de su súbdito. En Roma Sixto IV lo recibió diversas veces, confiándole delicados encargos. A su llegada al castillo de Plessis-les-Tours, Luis XI se arrodilló ante él, pidiéndole la bendición. El monarca no obtuvo la curación, pero la acción del Paulano en la corte, llevó a un largo período de buenas relaciones entre el papado y la monarquía francesa, del cual se beneficiaron también los Reinos de España, Bohemia y Nápoles.

Francisco fue enseguida apreciado en la corte y –no obstante su desconocimiento de la lengua- fue rodeado tanto de los humildes como de los doctores de la Sorbona, deseosos de reforma personal estos últimos y en busca de intervenciones prodigiosas los primeros. 
Francisco vivió en Francia alrededor de veinticinco años y se creó su mundo trabajando un trozo de tierra, presentándose como reformador de la vida religiosa y con la aureola de hombre de Dios penitente, eremítico, un nuevo Juan Bautista. 

Por esto su austero estilo de vida fue escogido por algunos benedictinos, franciscanos y eremitas, que dejaron las respectivas familias religiosas para agregarse a Francisco. Su llegada, además de internacionalizar la Congregación calabresa, determinó un profundo cambio en su interior, en cuanto que fue abandonado el eremitismo y fue introducida la vida cenobítica. 

Este cambio llevará al nacimiento de la Orden de los Mínimos, seguido por la fundación de la Tercera Orden seglar primero y después de las Monjas. Las respectivas reglas fueron definitivamente aprobadas por Julio II el 28 de julio de 1506.
Francisco se apagó en Tours el 2 de abril de 1507. La fama de este taumaturgo, a través de las tres ramas de la familia Mínima (frailes, monjas y terciarios), se difundió en Europa, favoreciendo su beatificación (7 julio 1513) y su canonización (1° mayo 1519), obtenida a solamente doce años de su muerte.

Francisco entraba en el corazón de la gente y su protección se extendió a numerosos Reinos; se multiplicaron las iglesias en su honor, la gente lo invocaba con familiaridad y conservaba sus recuerdos como preciosas reliquias (en el 1510, incluso antes de su beatificación, existía quien iba a Paula para tocar o para revestir los indumentos por él usados). Patrono de la gente del mar italiana – Pío XII lo declaró tal el 27 de marzo de 1943- y de diversos reinos, entre los cuales se encuentran Francia, España, Nápoles, Bohemia, es invocado de manera particular para conseguir prole. 

La emigración de las poblaciones del Sur de Italia -Francisco es patrón de Calabria con Breve de Juan XXIII del 1963- y las conquistas territoriales de la corona de España han contribuido mucho a difundir el culto y algunas prácticas de devoción por él sugeridas. Es uno de los santos más conocidos de la cristiandad y muchos llevan su nombre, perpetuando tradiciones familiares.

La iconografía es abundante. La efigie más conocida y que ha inspirado a numeros pintores es la de Jean Bourdichon. Es necesario decir que ya antes de la canonización (1519), sobre el sepulcro de Francisco se encontraba "el retrato del natural del buen hombre, el cual tenía una gran barba blanca, enjuto y con el rostro grave y lleno de santidad". Después del Concilio de Trento, paralelamente a cuanto ha sucedido en el campo hagiográfico, la iconografía evidenció sobre todo el dato taumatúrgico del Santo.




2 de abril fiesta de San Pedro Calungsod.




Catequista Laico y Mártir

Nació el 21 de julio de 1654. Era nativo de Bisayas, muy probablemente de lo que en la actualidad es la Provincia de Cebú (Filipinas).

Pedro Calungsod era un adolescente cuando salió de las Filipinas para las islas Ladrones en el Pacífico Oriental en 1668.

El jóven catequista era parte de un grupo de misioneros jesuitas que habían ido a traer a Cristo al pueblo Chamarro.

La vida era dura en las islas. Los víveres frecuentemente tardaban en llegarles y eran sujetos a tifones.

A pesar de las privaciones, Pedro y los misioneros tuvieron éxito evangelizando a la gente. Las islas cambiaron de nombre a Las Marianas en honor a la Virgen María.

No tardaron en circular rumores acerca del agua que usaban los misioneros para bautizar a los conversos. Decían que era venenosa, y como algunos bebes morían después de su bautismo, muchos creyeron en los rumores.

El 2 de Abril de 1672, Pedro y un sacerdote jesuita, el Padre Diego, bautizaron a un bebe sin el consentimiento del Padre. El Padre se enfureció y empezó a aventarle lanzas a Pedro.

El Padre Diego no le permitía a sus compañeros cargar armas así es que no pudieron defenderse. Pedro fue herido en el pecho y en la cabeza. 

El Padre Diego le dio una absolución sacramental y después a él mismo le dieron muerte. Los asesinos echaron los cadáveres al mar y los restos de estos mártires nunca se recobraron.

Al recibir las noticias, los compañeros de Pedro dijeron: "¡Joven afortunado! ¡Qué bien recompensados fueron sus cuatro años de servicio constante a Dios en esta misión tan difícil: ha ganado la primera entrada al cielo a nuestro superior, Padre Diego!".

Pedro era un buen joven, un catequista virtuoso, un asistente constante y un buen Católico cuya perseverancia en la fe hasta el martirio comprobó que era un buen soldado de Cristo.

El Padre Diego Luis de San Vítores fue beatificado en 1985. Quince años después, el 5 de marzo de 2000, su compañero Pedro Callungsod fue también beatificado por S.S. San Juan Pablo II.

El milagro para su canonizacion

El 19 de diciembre de 2011 la Santa Sede aprobó oficialmente el milagro aceptado por la Congregación para la Causa de los Santos, que no se dio en circunstancias confusas o remotas, sino en los quirófanos de un hospital de la ciudad filipina de Cebú en 2003.

Varios medios de comunicación afirman que la beneficiada por este milagro llevaba dos horas "clínicamente muerta" cuando el cirujano cardíaco rezó por ella pidiendo la intercesión del entonces Beato Pedro. Otros afirman que sufría "muerte cerebral". No hay un comunicado oficial de la Iglesia que haya difundido la naturaleza médica concreta del caso.


Los medios más detallistas citan al vicepostulador de la causa, Ildebrando Leyson, quien asegura que la mujer, una empresaria que ni siquiera había oído hablar nunca del beato, sufría un "coma de grado 3 en la escala Glasgow". 

El grado tres es el peor, el más bajo (no hay Glasgow 2 ni 1 ni 0), es el que se da cuando, tras un traumatismo cerebral, no se responde ni a estímulos auditivos, ni al dolor, ni a la luz en los ojos. La empresaria llevaba dos horas en este estado (que si no es la muerte es su antesala) a causa de un infarto de corazón.

Hoy está sana, alegre, trabaja en la ciudad de Leyte y piensa acudir a la canonización, según adelantó en el Cebu Daily News el cardenal y arzobispo emérito Ricardo Vidal, gran promotor del santo. Los médicos locales, como los de la comisión médica vaticana, no atribuyen su recuperación a la medicina ni a una causa conocida.

Canonizado el 21 de octubre de 2012 por el Papa Benedicto XVI.






martes, 1 de abril de 2025

Nuevos trabajos.

Recién terminados, espero les gusten. En próximas salidas les comentaré el paso a paso que seguí para poderlos realizar. Paz y Bien.
San Pedro Nolasco



Santa Francisca Javier Cabrini



Carlos Pacheco, exímio escultor figurativo.



Queridos amigos del Blog y del Facebook, les quiero presentar a un excelente escultor figurativo que vive en mi ciudad (Oberá, Misiones, Argentina). No solo es un excelente amigo, sino que además es un artista plástico de nivel superlativo. 

Le he pedido que este año hagamos algunos trabajos en conjunto de imágenes religiosas y gracias a su buena predisposición, estamos trabajando en ello. Él con sus manos maestras, se encargará de las caras, manos y pies y el resto quedará en las mías. 

Estamos contentos, porque sabemos que serán las piezas del agrado de todos ustedes. Le pedí a Carlos que se presentara para todos ustedes y así lo hizo:



Mi nombre es Carlos Hugo Pacheco, tengo 23 años y soy Escultor figurativo radicado en Oberá, provincia de Misiones, Argentina. 

Estudié el Profesorado en Artes Plásticas, en la Facultad de Arte y Diseño en la Universidad Nacional de Misiones y realicé cursos y pasantías con el escultor Carlos Benavidez, Vilma Villaverde y Eudald de Juana. Mi gran meta a futuro es poder estudiar en The Florence Academy of Art en Florencia, Italia.

Realizo obras de colección personal como también hago retratos o cuerpos completos de personas por pedido exclusivo de cada cliente, los realizo en cualquier formato: para escritorios (bustos) o bien como monumentos. Puedo hacer: santos, personajes bíblicos, históricos o de cualquier índole.

Generalmente mis obras las modelo en Arcilla para sacar molde y luego vaciar en yeso, cemento o resina.

He participado en muestras colectivas y realizado numerosos monumentos para espacios privados y públicos. Participe en varios concursos, siendo el más importante el denominado “Homenaje a la trayectoria de la Feria Provincial del Libro”, habiendo obtenido el primer premio con la obra “Gran legado”. Recibí otras menciones en encuentros de ceramistas y escultores.




Mi obra posee un estilo de figuración académica, motivados siempre por, la obra de Miguel Ángel, Rodin, Benlliure, Miquel Blay, Eudald de Juana, Javier Marín, entre muchos otros.

Para pedidos contactarse a:
MAIL: esculturaspache@gmail.com

TELÉFONO Y WHATSAPP: +54 03755 15308864

Para conocer mi trabajo los invito a visitar mi Instagram:
 www.instagram.com/pache_esculturas




1 de abril fiesta del Beato José (Giuseppe) Girotti.


Sacerdote y Mártir

José (Giuseppe) Girotti nació en Alba (Piamonte, Italaia) el 19 de julio de 1905. Entró en el seminario Dominico a los trece años. En 1923 emitió la profesión y 3 de agosto de 1930 fue ordenado sacerdote en Chieri.

Se especializó en la famosa "Escuela Bíblica" de Jerusalén, y se dedicó a la enseñanza de la Sagrada Escritura en el Seminario Teológico Dominico de Turín (S. Maria delle Rose).

Respetado por su amplia cultura, amaba a ejercer el ministerio sacerdotal entre los humildes y pobres, sobre todo en el Hospicio "Real Instituto para Ancianos" (conocido popularmente como "Casa de los pobres viejos") vecino a su convento.
Pero vinieron los años de sufrimiento y de prueba, que él aceptó con humildad: se le privó de la enseñanza y fue trasladado a otra comunidad en el centro histórico de Turín. Sin embargo, él continuó sus estudios bíblicos e intensificó el ejercicio de sus actividades caritativas.




"Todo lo que hago es por caridad", dijo una vez, revelando su continuo progreso en la virtud de la caridad.

Cuando estalló la guerra, hizo todo lo posible para ayudar a los necesitados y no dudó en socorrer especialmente a los judíos perseguidos.

Por este motivo fue detenido el 29 de agosto de 1944, las etapas principales de su tremendo Via Crucis fueron: Le Nuove (Turín), San Vittore (Milán), Bolzano y, finalmente, Dachau, en Alemania.

Pese a las dificultades del campo de exterminio, en él se observaba lo siguiente: humildad, sencillez, oración, consuelo para con los demás, abnegación y gran altruismo, frutos de su inexorable caridad; obtenía la fuerza y vigor de la Eucaristía y de las Sagradas Escrituras que el padre Girotti siguió profundizando y compartiendo con sus compañeros de prisión.

Su salud se deteriora y fue ingresado en la enfermería, donde el 01 de abril de 1945 (Domingo de Pascua), fue asesinado con una inyección de gasolina.


El 28 de marzo de 2013 S.S. Francisco firmó el decreto reconociendo el martirio de este Siervo de Dios, la fecha de la ceremonia de beatificación fue el 26 de abril del año 2014, en la catedral de San Lorenzo, en Alba, Cuneo, Italia.