sábado, 1 de octubre de 2016

Imagen de Santa Teresita del Niño Jesús 5.


Esta imagen de Santa Teresita del Niño Jesús la he realizado con la técnica de telas encoladas y masillas epoxídicas . Es la misma técnica que se ha utilizado para hacer la imagen de la Virgen de la Dulce Espera, San Juan Bautista, San José, etc., con lo que les doy la pauta de las múltiples imágenes artesanales, e irrepetibles que se pueden hacer. ¿Cómo se hace? te lo cuento ahora por si no leíste alguna de las anteriores:


1)    Comenzamos con la cabeza, las manos y los pies. Ideamos un soporte (que puede ser de alambre, madera, plástico, cartón, telgopor, etc.) En este caso es una estructura de plástico, recubierta en telas. Se fija dicho soporte a una base. Esta estructura  está fija a una base de ciprés barnizada, pero puedes usar cualquier otra. Se pinta la cara, las manos y los pies. Se añade la cabeza que se fija con masilla epoxídica.

2)    Se le van marcando las partes del cuerpo. TENER EN CUENTA LAS PROPORCIONES!!!!!. Para eso te recomiendo que veas el artículo de QUI DOCET, DISCIT que habla sobre las proporciones corpóreas más comunes. Si hiciera falta, se van añadiendo pequeñas almohadillas con algodón para darle volumen a las partes del cuerpo. Como es una mujer, le damos un poco más las caderas y marcaremos la zona de los pechos.



3)    Vamos pensando y diagramando la vestimenta, para esto es preciso ver estampas o fotos, si las hubiera, no es bueno equivocarse de santo a la hora de hacerlo y las actitudes que le daremos a la imagen (esto lleva bastante tiempo) es cuestión de encontrarlas. Se va pensando en todos los detalles que se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, cofia, velo, capa, etc.). Llevará solamente una cruz entre sus manos y un ramo de rosas.






4)    Las telas tienen que ser de algodón o lino (NO SINTÉTICO) y se le pasa una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes. Por lo menos 2 manos. Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO. Lo adherimos todo muy bien al cuerpo y lo dejamos secar. Nos vamos a ayudar haciendo algún “andamio” con palitos, hilos, alfileres, etc. Para que fragüe todo en el lugar correcto. La secuencia es: mangas, túnica, cubre pecho, toca, cofia, escapulario, capa y velo, EN ESE ORDEN, no te olvides. Mucho cuidado al pintar, ya que estamos trabajando con negro, marrón, amarillo de nápoles y blanco. Es una imagen en la que hay que ir encolando y pintando. Te recomiendo también que vayas protegiendo las partes ya pintadas y secas con papel film, de esta manera evitarás manchar lo ya hecho.





5)    Sacar el papel adherente de la base y seguir decorando con otros detalles (aureola, crucifijo, las rosas, etc.). Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y todo el perfilado es retocado para crear sombras.

RECOMENDACIÓN: procuren no agregarles demasiadas cosas a las imágenes, traten de hacerlas lo más fiel que puedan, por eso recurran a algún buscador para ver estampas o fotos si las hubiera como es este caso. Recuerden que muchas veces “MENOS ES MÁS”.

El paso a paso:











jueves, 22 de septiembre de 2016

4 de septiembre de 2016, canonización de Madre Teresa.


Agradezco a Dios nuestro Señor, por esta gracia tan inmensa. Nunca había participado de una canonización en la Plaza de San Pedro (y mucho menos con un Papa argentino, impensable) pero más impensable fue verme en la canonización de Madre Teresa, que para mí siempre fue el modelo de santidad del siglo XX. Sobre ella no les voy a contar, porque ya la conocen de sobra. 

Esa fiesta transcurrió con muchísimo calor y un sol radiante que abrazaba (en los dos sentidos) a los casi 250.000 que habíamos llegado de todas partes del mundo, para conjuntamente con el Papa Francisco, proclamar la santidad de Teresa de Calcuta. Múltiples lenguas, colores de piel, vestimentas y creencias (me he encontrado con grupos de Luteranos, hinduístas, musulmanes y judíos que participaron de ese momento). 

Ya el calor se convirtió en cantos, momentos de silencio, de aplausos, de llanto y risas, tantos hermanos, todos reunidos era indescriptible. Un sólo idioma, LA SONRISA Y ALEGRÍA DE CORAZÓN. Comparto algunas fotos de ese momento que perdurarán por siempre en mis retinas y en mi corazón.

El comienzo de todo fue esta invitación.



En el centro que las Misioneras de la Caridad, tienen en Roma.

 


Pieza que usaba la Madre Teresa cuando estaba en Roma.


Imágenes de la canonización.








Argentina presente.


Relicario presentado por las Misioneras de la Caridad, el día de la canonización en San Pedro.


Gracias Papa Francisco por este tan hermoso momento.