domingo, 1 de febrero de 2015

Medalla Milagrosa (restauración).


Esta imagen de la Medalla Milagrosa, seguramente fue muy hermosa allá por el año 1940-50. Es propiedad de unos amigos muy queridos de la ciudad de Lanús, Provincia de Buenos Aires, Argentina, pertenecía a su mamá Lydia. La custodia, Alicia, la hija menor de ella en su casa. Ante mi propuesta y su decisión, dimos comienzo al dasafío para DEJARLA COMO EN AQUELLA ÉPOCA. De esta manera volverá a brillar hermosamente en su casa. Manos a la obra, te cuento los pasos que seguí para restaurarla:




1) Desengrasarla muy bien y limpiarla hasta en los últimos recovecos. Mientras tanto vamos tomando nota en algún dibujito casero que ideemos de sus colores originales. Fundamental hacerlo ahora, porque luego del lijado ya se dificulta. Igualmente los colores de la Medalla Milagrosa, son inconfundibles.




2) Reparar y reponer partes de la imagen dañadas o faltantes (manos, dedos, pies, etc.). Aprovechamos para sacar todo lo descascarado, e ir integrando las piezas que vayamos creando con masilla epoxídica (de los faltantes) a la pieza original.









3) Se le van pasando varias capas finas de enduído. Lijar todo muy bien con lijas de distintos granos finos, siempre se parte de las más gruesas a las de menor grosor. Esta tarea puede llevar algunos días. Cuando se lija por última vez, se le pasa goma laca incolora, para fijar los restos de partículas del lijado y que no estropee posteriormente la pintura, también sirve para sellar los poros, por lo menos 3 manos.






4) Como les digo siempre lo más lindo “pintar”. Varios recipientes con goma laca y los pigmentos naturales siempre a mano. La pintura se prepara de a poco ya que seca muy rápido y no es cuestión de desperdiciar los pigmentos. Recordar que algunos colores se forman por la superposición de colores más claros. Si se crea un color, no olviden de anotar sus proporciones, de lo contrario tardarán mucho en volver a conseguirlo, o lo que es peor deberán cambiar el color. Por cada color un mínimo de 5 manos. Recomiendo empezar por los colores más claros.

5) Una vez lista la pintura, vienen los retoques y los detalles finales.

ATENCIÓN: Cuando se pinta con pigmentos naturales puede obviarse el barniz final, aunque hay personas que igualmente le suelen pasar. Gracias a Dios, les ha gustado mucho, parece otra imagen, pero en realidad era como estaba hace muchos años atrás, lo que pasa es que la grasitud, el polvo adherido a ella y el desgaste típico de los años le habían dado otro aspecto. 

El paso a paso:







2 comentarios:

Sutil Maria Nieves dijo...

Maravillosa y como siempre: "sin palabras"

Daniel Atapuerca dijo...

Gracias Nieves, fue un gusto hacerla y tenerla en casa unos días. Un beso grande.