viernes, 21 de abril de 2017

¿CÓMO LIMPIAR LAS IMÁGENES RELIGIOSAS ANTIGUAS?


Las imágenes religiosas tienen un valor especial para todas las personas  creyentes y mucho más si proceden de antepasados nuestros por eso debemos conservarlas lo mejor posible, sin que pierdan ese encanto de lo antiguo. Muchas personas me han pedido por e-mail que escribiera algo sobre esto en el blog y aquí van  algunas formas que existen para limpiar una imagen religiosa tallada.

 La primera recomendación consiste en que la primera limpieza de sus piezas religiosas de madera, sea primero en seco con un pincel de pelo suave. Conviene colocar un trapo  un poco humedecido en la mesa de trabajo y con un pincel cepillar la pieza, de tal forma que el polvo quede adherido a él.

Otra forma práctica es hacerlo con la ayuda de una aspiradora, pero atención: en la boquilla de la aspiradora tenemos que poner unas gasas bien sujetas con bandas elásticas para que no permita que se absorba el polvo con demasiada intensidad, ya que la fuerza de la absorción puede romper alguna parte de la imagen o bien desprender alguna floja.
Si intentado alguna de las dos opciones anteriores, vemos que no se avanza en la limpieza, podemos recurrir a una tercera que es una limpieza en húmedo. 

Debemos tener CUIDADO en NO DESPINTAR los colores de la imagen original o bien romper alguna parte que esté frágil, este método requiere tener mucho cuidado.


Es importante, hacer una prueba en una parte no muy visible, por lo general en la parte posterior de la misma. 

Una vez hecha la prueba, pasamos un algodón húmedo y limpiamos sin frotar demasiado la superficie, si se  observa en el algodón suciedad, se puede repetir el proceso hasta que consideremos que la pieza quedó lo más limpia posible. 




Mucho cuidado si observan restos de color en el algodón, entonces hay que suspender de inmediato el proceso de limpieza en húmedo, de lo contrario se correrá el riesgo de despintar la pieza ocasionando un daño permanente.

Es aconsejable que la preparación del agua para la limpieza sea con unas gotas de jabón libre de ácido o neutro  (el típico jabón blanco de la ropa, es el mejor) por cada vaso de agua; disuelto el jabón, se procederá a limpiar sin frotar demasiado la superficie, ya que puede levantarse la pintura fácilmente.

Nunca usar: soda cáustica, lejía (lavandina), jabones perfumados, cloro y mucho menos sustancias abrasivas en polvo o crema.

Después se volverá a limpiar, pero ahora con agua sin jabón, hasta retirar cualquier resto de jabón. Les aviso que el jabón con el tiempo, también podría dañar la pieza. 

Por ello será siempre importante, verificar que la pieza ha quedado sin restos de jabón.

Ahora a disfrutar de esas hermosas imágenes religiosas que estaban opacadas por la suciedad.








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