jueves, 1 de mayo de 2014

MARÍA AUXILIADORA (restauración 2).








Muchas veces nos preguntan: ¿Me podrías arreglar una imagen que se me rompió? ¿Cuánto sale una restauración de una estatua que era de mi abuela y está rota? Etc. La verdad es que si no veo la pieza no lo sé. 
Es muy distinto restaurar una pieza descascarada, ajada por los años a otra que le faltan partes o a otra que tiene sus piezas pero está rota. NUNCA DIGAN NUNCA PERO NUNCA DIGAN SÍ, antes hay que ver para poder evaluar.

Muchas imágenes religiosas son antiguas y de poca calidad (ya que el yeso envejece y de desgrana fácilmente) pero guardan un valor afectivo incalculable. 
Este es el caso de esta imagen de María Auxiliadora, cuya fiesta celebramos el 24 de mayo y es la patrona de todos los integrantes de la FAMILIA SALESIANA. 

Tiene faltantes de piezas, manos sobre todo, muchas desdascaduras en la pintura y un yeso viejísimo (hoy en día con el yeso betalfa no ocurre eso). Lo más complicado es que la han repintado varias veces y posee varias capas de pintura.

Así llegó:




Manos a la obra. Lo primero que hice fue sacar toda la pintura vieja y levantada, para ello usé un bisturí con hoja nueva. Cuando hacemos esta tarea, conviene después pasarle un poco de removedor de pintura, para quitar un poco más. A continuación se la lava muy bien y se le pasa enduído y yeso para posteriormente lijarla. En segundo lugar hacer las piezas faltantes con masilla epoxídica y se las adhiere a la imagen. 




Con enduído fui tapando los agujeros y rellenando las partes de pintura que fui sacando. Después de unos días “a lijar”, primero con lija mediana y luego con lijas muy finas. Dos buenas manos de goma para fijar el polvillo y darle más resistencia al yeso. 




Por último preparé los pigmentos naturales con goma laca y la pinté siguiendo el patrón original de colores. Mientras esperaba que se secaran las partes pintadas, fui haciendo las dos coronas y el cetro. 





Una vez listo todos estos pasos, se procede a pintar con dorado los bordes y a dar sombras. Se puede barnizar, pero es optativo ya que la pintura hecha con goma laca, cumple también con la función protectora.






Muchas veces el valor de la estatua religiosa pasa por el corazón y los pensamientos de las personas y no por el costo de la pieza en sí.

Las fotos muestran el antes y el después desde diversos ángulos de la imagen. Espero les sirva y que se animen a restaurar alguna estatua viejita que tengan en casa y dejarla a “nuevo”. La paciencia todo lo alcanza”, decía Santa Teresa de Jesús, a tenerlo en cuenta a la hora de trabajar.



Un paso a paso desde otra perspectiva:







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