Recuerden queridos sacerdotes que la vocación que han recibido y el camino a la santidad tienen cuatro pilares fundamentales: LA ORACIÓN, LA EUCARISTÍA, LA FIDELIDAD A LA IGLESIA Y LA CARIDAD.
Hace más de 25 años realizamos y restauramos imágenes religiosas. Les mostraré mis piezas, cómo las hago y las distintas técnicas que empleo. Muchas de las piezas se encuentran a la venta, sólo tienen que consultar. Muchas gracias por compartir conmigo este espacio y recomendarlo a otras personas. Estamos en Misiones y en Buenos Aires (Capital Federal) Argentina. Para comunicarse escribir al email: daniel1962ar@gmail.com o bien al whatsapp: +5491132720490
jueves, 2 de abril de 2026
JUEVES SANTO
JUEVES
SANTO
Es
el tiempo de demostrar la humildad y sencillez al prójimo como Jesús lo hizo al
lavar los pies a sus discípulos, a tener una actitud de servicio, una
conciencia clara de vivir el mandato del amor, y una acción de gracias por la
Eucaristía y el Sacerdocio Ministerial; en este día los sacerdotes renuevan sus
votos de vida para con la Iglesia. También se realiza la bendición de los óleos
que se utilizarán en las ceremonias de bautismos, unción de los enfermos y
ordenaciones sacerdotales.
También
recordamos la traición de Judas, cuando lo entregó con un beso, y la oración en
Huerto de Getsemaní, en donde se dio su prendimiento. Este día es de vigilia.
2 de abril fiesta de San Pedro Calungsod.
Catequista
Laico y Mártir
Nació
el 21 de julio de 1654. Era nativo de Bisayas, muy probablemente de lo que en
la actualidad es la Provincia de Cebú (Filipinas).
Pedro
Calungsod era un adolescente cuando salió de las Filipinas para las islas
Ladrones en el Pacífico Oriental en 1668.
El
jóven catequista era parte de un grupo de misioneros jesuitas que habían ido a
traer a Cristo al pueblo Chamarro.
La
vida era dura en las islas. Los víveres frecuentemente tardaban en llegarles y
eran sujetos a tifones.
A
pesar de las privaciones, Pedro y los misioneros tuvieron éxito evangelizando a
la gente. Las islas cambiaron de nombre a Las Marianas en honor a la Virgen
María.
No
tardaron en circular rumores acerca del agua que usaban los misioneros para
bautizar a los conversos. Decían que era venenosa, y como algunos bebes morían
después de su bautismo, muchos creyeron en los rumores.
El
2 de Abril de 1672, Pedro y un sacerdote jesuita, el Padre Diego, bautizaron a
un bebe sin el consentimiento del Padre. El Padre se enfureció y empezó a
aventarle lanzas a Pedro.
El
Padre Diego no le permitía a sus compañeros cargar armas así es que no pudieron
defenderse. Pedro fue herido en el pecho y en la cabeza.
El Padre Diego le dio
una absolución sacramental y después a él mismo le dieron muerte. Los asesinos
echaron los cadáveres al mar y los restos de estos mártires nunca se
recobraron.
Al
recibir las noticias, los compañeros de Pedro dijeron: "¡Joven afortunado!
¡Qué bien recompensados fueron sus cuatro años de servicio constante a Dios en
esta misión tan difícil: ha ganado la primera entrada al cielo a nuestro
superior, Padre Diego!".
Pedro
era un buen joven, un catequista virtuoso, un asistente constante y un buen
Católico cuya perseverancia en la fe hasta el martirio comprobó que era un buen
soldado de Cristo.
El
Padre Diego Luis de San Vítores fue beatificado en 1985. Quince años después,
el 5 de marzo de 2000, su compañero Pedro Callungsod fue también beatificado
por S.S. San Juan Pablo II.
El
milagro para su canonizacion
El
19 de diciembre de 2011 la Santa Sede aprobó oficialmente el milagro aceptado
por la Congregación para la Causa de los Santos, que no se dio en
circunstancias confusas o remotas, sino en los quirófanos de un hospital de la
ciudad filipina de Cebú en 2003.
Varios
medios de comunicación afirman que la beneficiada por este milagro llevaba dos
horas "clínicamente muerta" cuando el cirujano cardíaco rezó por ella
pidiendo la intercesión del entonces Beato Pedro. Otros afirman que sufría
"muerte cerebral". No hay un comunicado oficial de la Iglesia que
haya difundido la naturaleza médica concreta del caso.
Los
medios más detallistas citan al vicepostulador de la causa, Ildebrando Leyson,
quien asegura que la mujer, una empresaria que ni siquiera había oído hablar
nunca del beato, sufría un "coma de grado 3 en la escala Glasgow".
El
grado tres es el peor, el más bajo (no hay Glasgow 2 ni 1 ni 0), es el que se
da cuando, tras un traumatismo cerebral, no se responde ni a estímulos
auditivos, ni al dolor, ni a la luz en los ojos. La empresaria llevaba dos
horas en este estado (que si no es la muerte es su antesala) a causa de un
infarto de corazón.
Hoy
está sana, alegre, trabaja en la ciudad de Leyte y piensa acudir a la
canonización, según adelantó en el Cebu Daily News el cardenal y arzobispo
emérito Ricardo Vidal, gran promotor del santo. Los médicos locales, como los
de la comisión médica vaticana, no atribuyen su recuperación a la medicina ni a
una causa conocida.
Canonizado
el 21 de octubre de 2012 por el Papa Benedicto XVI.
2 de Abril fiesta de San Francisco de Paula.
Francisco
nació el 27 de marzo de 1416 en Paula (Cosenza-Italia) de Jaime Martolilla y
Viena de Fuscaldo. Dado que ambos eran ya de edad avanzada, atribuyeron el
nacimiento de su primogénito a la intercesión de San Francisco, y por ello le
dieron el nombre del Santo de Asís y prometieron revestirlo del hábito votivo
de los Franciscanos.
A la edad
de quince años Francisco fue acompañado por sus padres al Convento de San Marco
Argentano (Cosenza), para cumplir el voto y prestar un año de servicio a la
comunidad. Aquí Francisco manifestó su inclinación a la oración y sus dotes de
piedad, acompañadas de manifestaciones sobrenaturales, las mismas que, más
adelante, alimentarían su fama de gran taumaturgo.
Al término de su permanencia
en el convento, los religiosos querían retenerlo, pero el joven Francisco,
intuyendo que para él se aproximaba el momento de hacer una opción radical de
vida y advirtiendo en sí una gran inquietud por conocer las diversas formas de
vida religiosa, dejó el convento y, junto con sus padres, emprendió una
peregrinación. Fue a Asís, pasando por Montecasino, Roma, Loreto y visitando
los eremitorios diseminados por Monte Luco. La visita a Roma lo turbó
profundamente: según su primer anónimo biógrafo, Francisco reprochó el boato de
un cardenal con las palabras: "Nuestro Señor no iba de esta manera".
El episodio muestra cómo en el ánimo del joven iba madurando la idea de una
reforma de la vida eclesial basada en la pobreza.
La peregrinación
constituyó para el joven Francisco un motivo serio de reflexión y de decisiones
para su futuro. Al volver a Paula, Francisco manifestó a sus padres el deseo de
conducir vida eremítica. En torno al 1435, se retiró a las afueras de Paula, en
un terreno propiedad de la familia, suscitando gran estupor entre los
conciudadanos por la austeridad de su modo de vivir. La experiencia de Paula lo
forjó en la contemplación, en el trabajo, en la soledad y en las privaciones y
mortificaciones corporales.
Enseguida
comenzaron a afluir a su eremitorio muchas personas deseosas de ponerse bajo su
guía espiritual y de compartir su mismo género de vida austera. Con la llegada
a la diócesis de Mons. Pirro Caracciolo, nombrado arzobispo de Cosenza el 31 de
agosto de 1452, el movimiento obtuvo el beneplácito del ordinario diocesano y
pudo dotarse de un oratorio. El flujo de peregrinos que se dirigían al
eremitorio de Paula atrajo la atención de Pablo II quien, en los comienzos del
1467, envió un visitador de su confianza para indagar sobre la vida de
Francisco. A su regreso a la
Curia, Mons. Baldassarre De Gutrossis tranquilizó al Papa
sobre la fidelidad de Francisco a la Sede Apostólica y, visto que el Eremita había
iniciado la construcción de una iglesia, el 7 de julio 1467 le proporcionó una
carta colectiva de cuatro cardenales con la cual concedían la indulgencia, con
las condiciones acostumbradas, a quienes visitaban o contribuían a los gastos
para la construcción de la iglesia de Paula.
A comienzos
del 1470, con el traslado a Paula del ex visitador, que asumirá el nombre de P.
Baldassarre da Spigno, inicia el iter jurídico que llevará al reconocimiento
oficial del movimiento eremítico fundado por Francisco. La primera etapa está
constituida por el "nulla ostat" concedido por Mons. Caracciolo el
30de noviembre de 1470.
A
distancia de algunos años, gracias al factivo interés del arzobispo cosentino y
a la obra diplomática de P. Baldassarre, el 17 de mayo de 1474 el movimiento
obtiene la aprobación pontificia, asumiendo el nombre de "Congregación
eremítica paolana de S. Francisco de Asís". Al eremitorio de Paula
siguieron los de Paterno Calabro (1472), Spezzano della Sila (1474), Corigliano
Calabro (1476) y Milazzo (1480). La vida de estos eremitas estaba regulada por
las "ordenaciones y estatutos" que, en parte, confluyeron en las
sucesivas redacciones de la regla.
Francisco
se convirtió para Paula en un punto de referencia religioso y social, entrando
en el corazón de la gente que se dirigía a él para consultarle problemas de
diversa naturaleza. El Eremita era visto, además, como el único baluarte en
condiciones de oponerse a los abusos de la corte aragonesa, como la persona
capaz de ponerse de parte de la gente pobre y humilde de aquel extremo del
Reino de Nápoles y de asumir un papel de auténtico "humanista" en
favor de quien no tenía voz. Francisco era, por su forma de vida, un
contestatario que recordaba las grandes figuras del anacoretismo. Lo buscaban
potentes y humildes, y él no hacía distinción de clases sociales: un testimonio
del proceso apostólico de Cosenza afirma que Galeazzo di Tarsia, barón de
Belmonte, se dirigió muchas veces a Paula pidiendo la curación, y que Francisco
le hizo transportar las piedras junto a los demás operarios. El Santo supo
crear entorno a sí un ambiente de profunda religiosidad y fe, con la invitación
constante a la oración y a la observancia de la voluntad de Dios.
Desde el
principio, Francisco tuvo fama de gran taumaturgo. Los prodigios acompañaron
toda su vida, a partir de la construcción de los primeros conventos hasta su
partida para Francia. Fue el suyo un poder taumatúrgico a favor de todos, pero
en particular de los pobres y de los oprimidos por las difundidas
malversaciones de los poderosos, contra los cuales Francisco no se cansó de
levantar la voz.
Los elementos usados para el milagro eran verdaderamente
secundarios o insignificantes, los primeros que encontraba a la mano, como para
hacer comprender que no eran éstos los que curaban o resolvían el problema,
sino Dios. Hay un hecho que subraya muy bien la "metodología" del
milagro. Un joven de Paula, no obstante haber recurrido a médicos de fama,
tenía en un brazo una llaga que no se cerraba. La madre le dijo: "Ve
también tú al eremitorio de Francisco y verás cómo te concede la gracia".
Se decidió, fue y expuso su problema y todas las tentativas que había hecho
para sanar. Francisco se agachó, tomó la primera hierba que le vino a la mano y
dijo: "Hazla hervir, ponla sobre la llaga y quedarás curado".
El joven
lo miró y le dijo: "De esta hierba hay mucha en Paula, ¿es posible que
haga milagros?" El Eremita replicó: "Es la fe la que hace
milagros". A un sacerdote que le hacía esta pregunta: "¿Cómo haces
para saber que esta hierba tiene virtud curativa?", Francisco respondió
con sencillez evangélica: "A quien sirve fielmente a Dios y observa sus
mandamientos, incluso las hierbas le manifiestan su poder". Muchos de sus
milagros impresionaron grandemente a literatos y artistas, que los
inmortalizaron en sus obras, como el conocido episodio del paso del estrecho de
Mesina, realizado sobre su manto extendido sobre las olas del mar.
Llevada por
los comerciantes napolitanos, la fama de Francisco llegó a Francia, a la corte
de Luis XI, entonces enfermo, el cual pidió al Papa Sixto IV que hiciese llegar
al Eremita paulano a su cabecera. Fue el inicio del "capítulo
diplomático" de la vida de Francisco.
El Pontífice, buscando un
acercamiento a Francia, con la cual deseaba un acuerdo para la abolición de la Pragmática Sanción
de Bourges del 1438, acogió favorablemente la embajada francesa y lo mismo hizo
el rey de Nápoles. Fueron sin embargo necesarios muchos meses para convencer a
Francisco, el cual aceptó partir solamente cuando el Papa se lo impuso. Fue
para el Eremita una obediencia difícil: tenía 67 años, su Congregación se había
extendido desde hacía poco tiempo también en Sicilia y, sobre todo, sentía
reticencia ante la idea de ir a vivir en un palacio, con una dotación regia ,
después de haber vivido por más de treinta años en un eremitorio. El sacrificio
pedido de dejar el Reino de Nápoles sería después largamente compensado por el
favor de la corte francesa hacia su Orden y por las intervenciones de la misma
ante la Curia Romana.
Dejando el
eremitorio de Paterno el 2 de febrero de 1483, Francisco fue acogido
triunfalmente en Nápoles tanto por el pueblo como por la corte, que de su
partida a Francia esperaba un alejamiento de la temida invasión del Reino por
parte de los Valois.
El rey Fernando I pretendía una relación preferencial de
su súbdito. En Roma Sixto IV lo recibió diversas veces, confiándole delicados
encargos. A su llegada al castillo de Plessis-les-Tours, Luis XI se arrodilló
ante él, pidiéndole la bendición. El monarca no obtuvo la curación, pero la
acción del Paulano en la corte, llevó a un largo período de buenas relaciones
entre el papado y la monarquía francesa, del cual se beneficiaron también los
Reinos de España, Bohemia y Nápoles.
Francisco
fue enseguida apreciado en la corte y –no obstante su desconocimiento de la
lengua- fue rodeado tanto de los humildes como de los doctores de la Sorbona, deseosos de
reforma personal estos últimos y en busca de intervenciones prodigiosas los
primeros.
Francisco vivió en Francia alrededor de veinticinco años y se creó su
mundo trabajando un trozo de tierra, presentándose como reformador de la vida
religiosa y con la aureola de hombre de Dios penitente, eremítico, un nuevo
Juan Bautista.
Por esto su austero estilo de vida fue escogido por algunos
benedictinos, franciscanos y eremitas, que dejaron las respectivas familias
religiosas para agregarse a Francisco. Su llegada, además de internacionalizar la Congregación
calabresa, determinó un profundo cambio en su interior, en cuanto que fue
abandonado el eremitismo y fue introducida la vida cenobítica.
Este cambio
llevará al nacimiento de la
Orden de los Mínimos, seguido por la fundación de la Tercera Orden seglar
primero y después de las Monjas. Las respectivas reglas fueron definitivamente
aprobadas por Julio II el 28 de julio de 1506.
Francisco
se apagó en Tours el 2 de abril de 1507. La fama de este taumaturgo, a través
de las tres ramas de la familia Mínima (frailes, monjas y terciarios), se
difundió en Europa, favoreciendo su beatificación (7 julio 1513) y su
canonización (1° mayo 1519), obtenida a solamente doce años de su muerte.
Francisco
entraba en el corazón de la gente y su protección se extendió a numerosos
Reinos; se multiplicaron las iglesias en su honor, la gente lo invocaba con
familiaridad y conservaba sus recuerdos como preciosas reliquias (en el 1510,
incluso antes de su beatificación, existía quien iba a Paula para tocar o para
revestir los indumentos por él usados). Patrono de la gente del mar italiana –
Pío XII lo declaró tal el 27 de marzo de 1943- y de diversos reinos, entre los
cuales se encuentran Francia, España, Nápoles, Bohemia, es invocado de manera
particular para conseguir prole.
La emigración de las poblaciones del Sur de
Italia -Francisco es patrón de Calabria con Breve de Juan XXIII del 1963- y las
conquistas territoriales de la corona de España han contribuido mucho a
difundir el culto y algunas prácticas de devoción por él sugeridas. Es uno de
los santos más conocidos de la cristiandad y muchos llevan su nombre,
perpetuando tradiciones familiares.
La iconografía
es abundante. La efigie más conocida y que ha inspirado a numeros pintores es
la de Jean Bourdichon. Es necesario decir que ya antes de la canonización
(1519), sobre el sepulcro de Francisco se encontraba "el retrato del
natural del buen hombre, el cual tenía una gran barba blanca, enjuto y con el
rostro grave y lleno de santidad". Después del Concilio de Trento,
paralelamente a cuanto ha sucedido en el campo hagiográfico, la iconografía
evidenció sobre todo el dato taumatúrgico del Santo.
miércoles, 1 de abril de 2026
MIÉRCOLES SANTO
MIÉRCOLES
SANTO
La
Iglesia Católica se reserva para este día un momento de penitencia, en las
vísperas de la Pasión de Jesús, es el día que nos preparamos con mayor interés para
vivir mejor los días del Triduo Pascual. Recuerda el día en el que Judas Iscariote se reúne con el Sanedrín (consejo de sacerdotes, escribas y ancianos presididos por el sacerdote Caifás) para condenar a Jesús y recibe 30 monedas por entregarlo, así como los preparativos de Jesús y los apóstoles para la celebración de la cena pascual.
martes, 31 de marzo de 2026
MARTES SANTO.
Es
llamado “Martes de controversia,” porque Jesús se enfrenta con los líderes
religiosos de su tiempo. Primero con los sacerdotes y ancianos que cuestionan
su autoridad para predicar y hacer milagros. Y luego con los fariseos, quienes
le preguntan sobre el tributo y Él responde mostrando una moneda: “Dad
pues, al César lo que es del César; y a
Dios lo que es de Dios.
Se conmemora el momento en que Cristo reveló que uno de sus apóstoles lo va a traicionar, señalando a Judas. Así también se recuerda que Cristo le anunció a San Pedro que lo negaría tres veces antes que cante el gallo (Juan 13, 21-33.36-38)
lunes, 30 de marzo de 2026
LUNES SANTO
LUNES
SANTO
Es
llamado “Lunes de Autoridad” porque Jesús manifiesta ante el pueblo y la
naturaleza su poderío. Primero, realiza la purificación del templo expulsando a
los mercaderes y dejando muy claro: “Mi casa, casa de oración será llamada”
También muestra su poder sobre la naturaleza al maldecir la higuera que no da
fruto.
domingo, 29 de marzo de 2026
SEMANA SANTA.
La
Semana Santa, nos recuerda: la pasión, muerte y Resurrección de Cristo, y como
es la semana más importante de la cristiandad, se le llama Semana Mayor.
Esta
celebración se inició hace más de 2 mil
años con la muerte y Resurrección de Jesús, y se realiza de acuerdo al ciclo
lunar, el primer plenilunio de primavera, es decir cuando aparece la luna
llena.
La
mayoría de las personas conoce poco el significado de los símbolos y aspectos
propios de estos días santos como son: las velas, los ramos, el agua, el pan
bendito, el sentido de cada día de Semana Santa, etc., y las pocas gentes que
lo saben es porque se los han dicho sus papás, en el colegio, la parroquia, son
pocos los que conocen realmente el significado de los días que componen la
Semana Mayor, por eso a continuación te presento una orientación muy sencilla
de lo que debes saber de estos días santos:
LUNES
SANTO
Es
llamado “Lunes de Autoridad” porque Jesús manifiesta ante el pueblo y la
naturaleza su poderío. Primero, realiza la purificación del templo expulsando a
los mercaderes y dejando muy claro: “Mi casa, casa de oración será llamada”
También muestra su poder sobre la naturaleza al maldecir la higuera que no da
fruto.
MARTES
SANTO
Es
llamado “Martes de controversia,” porque Jesús se enfrenta con los líderes
religiosos de su tiempo. Primero con los sacerdotes y ancianos que cuestionan
su autoridad para predicar y hacer milagros. Y luego con los fariseos, quienes
le preguntan sobre el tributo y Él responde mostrando una moneda: “Dad
pues, al César lo que es del César; y a
Dios lo que es de Dios.
MIÉRCOLES
SANTO
La
Iglesia Católica se reserva para este día un momento de penitencia, en las
vísperas de la Pasión de Jesús, es el día que nos preparamos con mayor interés
para vivir mejor los días del Triduo Pascual.
JUEVES
SANTO
Es
el tiempo de demostrar la humildad y sencillez al prójimo como Jesús lo hizo al
lavar los pies a sus discípulos, a tener una actitud de servicio, una
conciencia clara de vivir el mandato del amor, y una acción de gracias por la
Eucaristía y el Sacerdocio Ministerial; en este día los sacerdotes renuevan sus
votos de vida para con la Iglesia. También se realiza la bendición de los óleos
que se utilizarán en las ceremonias de bautismos, unción de los enfermos y
ordenaciones sacerdotales.
También
recordamos la traición de Judas, cuando lo entregó con un beso, y la oración en
Huerto de Getsemaní, en donde se dio su prendimiento. Este día es de vigilia.
VIERNES
SANTO
Los
cristianos estamos de luto, es uno de los días culminantes de la Semana Mayor,
al recordarse la pasión, muerte de Jesucristo. Los fieles se acercan al templo
a rezar el Via crucis, a rezar las Siete Palabras y sobre todo a reflexionar
sobre el significado de MUERTE DE CRISTO, este día no hay misa, es el único día
que no se celebra el Sacrificio Eucarístico.
SÁBADO
SANTO
Es
el segundo día del Triduo Pascual y la Iglesia está en espera, junto al
sepulcro, NO ES SÁBADO DE GLORIA, sino sábado santo de luto, también durante la
mañana no hay misas, el altar sigue desnudo, hasta después de la Solemne
Vigilia Pascual, en la que se inaugure la PASCUA con el misterio del TRIUNFO DE
JESÚS SOBRE LA MUERTE, ES EL SÍMBOLO DE LA LUZ, EN ESTA VIGILA PASCUAL POR ASÍ DECIR CELEBRAMOS LA MISA MAYOR, LA MISA DE MISAS.
DOMINGO
DE RESURRECCIÓN
La
fiesta para los cristianos de todo el mundo ha llegado, porque se cumplieron
las profecías de que Jesús al tercer día resucitaría, se renuevan en este día
los sacramentos del bautismo y la confirmación. Es por eso también que cada
DOMINGO, lo tomamos como DÍA DEL SEÑOR y
NOS CONGREGAMOS TODOS CRISTIANOS PARA DAR GRACIAS A DIOS POR LA RESURRECCIÓN de
Nuestro Señor Jesucristo.
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