martes, 10 de mayo de 2011

SAN JOSÉ CON EL NIÑO JESÚS


Esta imagen de San José la he realizado con la técnica de telas encoladas y masillas epoxídicas . Es la misma técnica que se ha utilizado para hacer otra imagen del Patriarca San José ( que aparecerá en Agosto), pero esta está en distinta posición, con lo que les doy la pauta de las múltiples imágenes artesanales, e irrepetibles que se pueden hacer. ¿Cómo se hace? te lo cuento ahora por si no leíste el anterior:
1)    Se comienza con la cabeza y las manos. Ideando la ropa (para esto es preciso ver estampas para que sea más real) y las actitudes de la imagen (esto lleva bastante tiempo).

2)    Se va pensando en todos los detalles que se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, manto, etc.).

3)    Se parte de un soporte (que puede ser de alambre, madera, plástico, cartón, telgopor, etc. Al que se le van marcando las partes del cuerpo. TENER EN CUENTA LAS PROPORCIONES!!!!!. En otro artículo te contaré sobre las proporciones corpóreas más comunes.

 

4)    Se van añadiendo pequeñas almohadillas con algodón para darle volumen a las partes del cuerpo. Como es un varón, le damos un poco más a la caja torácica y a la espalda y menos para las caderas. Se pinta la cara y las manos. Se añade la cabeza y se la fija con masilla epoxídica.

5)    Se pinta la base imitando un suelo y se le da varias manos de barniz. Se la protege con papel adherente para que no se ensucie.

 
6)    Se diagrama la vestimenta de San José en tela de algodón o lino (NO SINTÉTICO) y se le pasa una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes. Por lo menos 2 manos.

7)    Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO.

8)    Se prepara el Niño Jesús, aparte. Ya que va a ir añadido al cuerpo de San José. Para ello nos ayudamos con bastantes alfileres para ir sujetando las partes.


9)    Lo adherimos muy bien al cuerpo y lo dejamos secar. Nos vamos a ayudar haciendo algún “andamio” con palitos, hilos, etc. Para que fragüe en el lugar correcto.

 

10) Sacar el papel adherente de la base y seguir decorando con otros detalles (aureola, cinturón, manto con cubre cabeza , etc.).


11) Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y todo el perfilado es retocado con dorado y otros colores para crear sombras.

    

De San José se podría hablar horas, pero les quiero recomendar un libro MUY BUENO se llama: “LA SOMBRA DEL PADRE” de Jan Dobraczynski, ediciones Palabra, colección Arcaduz.
Atrapa desde la primera página, es una biografía novelada de San José. Verán lo genial que es.
El paso a paso:





     






domingo, 1 de mayo de 2011

VIRGEN CON NIÑO ALEMANA



Esta imagen es de origen alemán (por la etiqueta que lleva), yo calculo que de los años 70-80. Tanto en Alemania como en Austria, pueden verse en las iglesias tallas en madera muy hermosas realizadas por el 1600-1700 de gran valor artístico. No es este el caso, ya que es de bizcocho cerámico y del siglo XX. Particularmente, me gusta más la imaginería española o italiana.
Pasos que se siguieron para esta restauración:
1)  En primer lugar chequear que no falten partes, en este caso apenas unos chips.

2) Despegar lo que estaba pegado, mejor dicho “mal pegado”. Acá me detengo un poco. Cuando se rompen piezas, hay que tener mucho cuidado al pegarlas, NO SE PUEDE USAR CUALQUIER PEGAMENTO. 

Hay que evaluar el material y la pieza. En este caso, se podía apreciar que en el lugar donde se cuelga la imagen, había habido una fisura y eso provocó que se cayera y rompiera. 

Por lo tanto lo primero que hice fue reforzar esta hendidura con masilla epoxi en pasta, ya que va a ser el lugar que va a soportar todo el peso. Como la pieza es de cerámica cruda escayolada, la masilla epoxi es la ideal, por eso adherí todas nuevamente con este producto.

  

3)   Secado de 24-48 hs, según el tiempo climático y se le pasa enduído para evitar que se noten los lugares pegados. 

LO IMPORTANTE DE UNA BUENA RESTAURACIÓN ES QUE NADIE NOTE QUE SE HIZO ARREGLO ALGUNO, SI NO QUE CREAN QUE ESTÁ INTACTA.

 

4)      Lo que siempre les digo, la etapa  aburrida… el lijado, pero bueno es la base de un buen trabajo. Lamentablemente en piezas así hay que lijar TODA LA OBRA, porque caso contrario se notaría a la hora de pintar.


 


5)  Una vez que se lijó, 2 o 3 manos de goma laca incolora.

6)  Como me dieron piedra libre para hacer retoques, traté de respetar el color de la pintura original, aunque me volqué a una pátina más imitación madera, utilizando pigmentos naturales y goma laca. Pinté la luna en color peltre (plateado no quise para que no le reste valor a la figura de la Virgen y el Niño) y las estrellas en dorado para resaltar más la imagen, lo mismo que un vivo en el cuello de la Santísima Virgen.

7)      Una vez seco, 2 manos de una buena laca incolora.

Esta fue una restauración que hice para el Obispo de mi diócesis (Oberá, Misiones, Argentina) Mons. Damián Santiago Bitar, un verdadero Padre y Pastor.

 A él le debo la lectura de un libro estupendo que me prestó, LUZ DEL MUNDO, de editorial Herder. Es una entrevista que le hizo un periodista alemán a su Santidad Benedicto XVI. 

En él se tratan diversos temas de actualidad como el ecumenismo, la crisis en la Iglesia por las denuncias de pederastía, el holocausto, los sacramentos, la ecología, etc. SIN DESPERDICIOS!!!!.  Recomiendo su lectura. El Papa posee un intelecto brillante y sus respuestas a estos temas son claras, valientes  y concretas.

VIRGEN MARÍA ESTILO ESPAÑOL



 



Esta imagen de la VIRGEN SANTÍSIMA la he realizado con la técnica de telas encoladas, masillas epoxídicas y tallado sobre yeso betalfa . ¿Cómo se hace? te lo cuento ahora:

1) Se comienza con la cabeza y las manos. En la primera ponemos los ojos y tapamos muy bien los cortes. Ideando la ropa, las nubes y las actitudes de la imagen (esto lleva bastante tiempo).

2) Se van perfilando todos los detalles que se le quieren hacer (puntillas, pañuelos, manto, etc.).


 


3) Se lija muy bien toda la pieza y se le pasa goma laca para sellar poros además ayuda a que en el momento del pintado no se formen grumos con el polvo del lijado.

  


4) Se pinta la base y se le da varias manos de barniz. Se la protege con papel adherente para que no se ensucie.


5) Se diagrama la vestimenta de la Virgen (que la he sacado de una estampa española antigua) en tela de algodón o lino (NO SINTÉTICO) y se le pasa una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes. Por lo menos 2 manos. En este momento también se perfila el futuro fileteado que le quieras dar a la vestimenta


6) Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO.


7) Sacar el papel adherente de la base y seguir decorando con otros detalles (aureola, puntillas, flores secas, etc.).


8) Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y todo el perfilado es retocado con dorado y otros colores para crear sombras.


      

Qué alegría da ver la pieza terminada, tantos días trabajando en ella valieron la pena. Como les comenté en otra entrada, cualquier imagen Mariana invita a rezar mientras se la realiza, por eso los que adquieren este tipo de imagen también se llevan un plus del artista… sus oraciones.

De chico me enseñaron a decir “Todo a Jesús por María” y “A María por Jesús”, frases que con los años se vuelven cada vez más cotidianas, no tanto por repetirlas sino por vivirlas. Los invito a ponerlas en prácticas. Que nuestra Buena Madre nos guíe, proteja y nos conceda paz.


SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS 3



Esta Santa Teresita del Niño Jesús es una copia de un original que me prestaron. Aprovecho a contarles el comienzo de una pieza de yeso betalfa hasta su final. Manos a la obra, acá describo los pasos:

1) Una vez obtenida la copia en yeso betalfa (es un yeso cerámico) hay que dejar secar muy bien, se puede acelerar este proceso poniendo la pieza en algún horno.

2) Lo primero que se hace es ponerle los ojos. Para ello se corta la cabeza con una cierra, “es lo que se llama máscara” (ver Edith Stein). Una vez obtenida se empiezan a calar los orificios orbitales, hasta la medida del ojo de vidrio que le vayamos a poner. Se pone la máscara ya con ojos y se rellena la cabeza, por fuera vamos haciendo nuevamente la cofia y rellenamos las partes faltantes de la cara, nariz, orejas, etc.

3) Reparar y reponer partes de la imagen dañadas o faltantes (manos, dedos, pies, etc.).

4) Lijar todo muy bien con lijas de granos finos. Esta tarea puede llevar algunos días.

5) Se le pasa goma laca incolora para sellar poros, por lo menos 3 manos.

6) Con masilla epoxídica se le hacen algunos detalles para resaltar más la imagen.

7) Se comienza pintando la base a la que se protege con un film adherente.

8) Como les digo siempre lo más lindo es “pintar” y llegó ese momento. Varios recipientes con goma laca y los pigmentos naturales siempre a mano. La pintura se prepara de a poco ya que seca muy rápido y no es cuestión de desperdiciar los pigmentos. Recordar que algunos colores se forman por la superposición de colores más claros. Si se crea un color, no olviden de anotar sus proporciones, de lo contrario tardarán mucho en volver a conseguirlo, o lo que es peor deberán cambiar el color. Por cada color un mínimo de 4 ó 5 manos. Recomiendo empezar por los colores más claros.

9) Una vez lista la pintura, vienen los retoques. Si se quiere se pone aureola, en este caso lleva una de bronce.


10) Cuando se pinta con pigmentos naturales puede obviarse el barniz final, aunque hay personas que igualmente le suelen pasar.

       














miércoles, 6 de abril de 2011

TRES SANTAS EN UN CUERPO



 

Esta vez les quiero mostrar como partiendo de un cuerpo base se pueden realizar distintas imágenes religiosas. En este caso hice a Santa Bernadette Soubirous (la vidente de la Virgen de Lourdes), Santa Teresita del Niño Jesús y Santa Margarita María de Alacoque (la vidente del Sagrado Corazón de Jesús). Antes que nada hay que buscar muy buenas imágenes de ellas para hacerlas lo más fiel posible. Las  he realizado con la técnica de telas encoladas, masillas epoxídicas y tallado sobre yeso betalfa . ¿Cómo se hace? te lo cuento ahora:
1)    Se comienza con la cabeza y las manos. Ideando la ropa (para esto es preciso revisar fotos o estampas para que sea más real) y las actitudes de la imagen (esto lleva bastante tiempo).

2)    Se van perfilando todos los detalles que se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, manto, etc.).

3)    Se talla muy bien toda la base y se le pasa goma laca para sellar poros además ayuda a que en el momento del fijado de las telas no se formen grumos con el polvo del lijado.      

4)    Se pinta la base imitando un suelo de piedras, madera, mármol, etc y se le da varias manos de barniz. Se la protege con papel adherente para que no se ensucie.



5)    Se diagrama la vestimenta de cada una de ellas en tela de algodón o lino (NO SINTÉTICO) y se le pasa una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes. Por lo menos 2 mano.

6)    Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO.

7)    Sacar el papel adherente de la base y seguir decorando con otros detalles (aureola, rosario, etc.).

8)    Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y todo el perfilado es retocado con dorado y otros colores para crear sombras.

 

Ahora entenderán el por qué del título “TRES SANTAS EN UN CUERPO” y podríamos haber ampliado el número. Todo es cuestión de MUCHA PACIENCIA y de no desesperar, porque ya habrán visto que al comienzo “todo parece feo y burdo” pero la realidad es que al final se convierte en una pieza única, artesanal y de muy buen gusto.

 

viernes, 1 de abril de 2011

SAN JOSÉ

        Antes                                   Después


 El trabajo que me dio esta imagen!!!! Pero valió la pena. Fue traída desde Uruguay, y es de origen español del 1930-40 aproximadamente. Su estado era bastante bueno, en lo que a partes se refiere (no había muchos faltantes). Por suerte no la pintaron, que es el gran peligro que se corre cuando personas no especializadas las quieren arreglar.

Los pasos que se siguieron fueron los siguientes:

1)    Completar con masilla epoxídica los faltantes de la imagen (dedos, cabeza, pies, etc.

2)    Anotar las gamas de colores que le queremos dar y ver que sean armónicos.

3)    Lijar muy bien la pieza para evitar que queden restos de pinturas y esto forme sobre relieves. Aplicarle 2 manos de goma laca.


4)    Comenzar a pintar con goma laca y pigmentos naturales la pieza.


5)    Retocar las zonas límites (aquellas que terminan en una parte de la vestimenta y comienza la otra ropa).


6)    Por lo menos 2 manos de barniz semimate.

El Bendito San José!!! Personaje bíblico misterioso y de un amor sin límites. Te cuento algo sobre él:

A San José, Dios le encomendó la inmensa responsabilidad y privilegio de ser esposo de la Virgen María y custodio de la Sagrada Familia. Es por eso el santo que más cerca esta de Jesús y de la Santísima Virgen María.

Nuestro Señor fue llamado "hijo de José" (Juan 1:45; 6:42; Lucas 4:22) el carpintero (Mateo 12:55).

No era padre natural de Jesús (quién fue engendrado en el vientre virginal de la Santísima. Virgen María por obra del Espíritu Santo y es Hijo de Dios), pero José lo adoptó y Jesús se sometió a él como un buen hijo ante su padre. ¡Cuánto influenció José en el desarrollo humano del niño Jesús! ¡Qué perfecta unión existió en su ejemplar matrimonio con María!

San José es llamado el "Santo del silencio" No conocemos palabras expresadas por él, tan solo conocemos sus obras, sus actos de fe, amor y de protección como padre responsable del bienestar de su amadísima esposa y de su excepcional Hijo. José fue "santo" desde antes de los desposorios. Un "escogido" de Dios. Desde el principio recibió la gracia de discernir los mandatos del Señor.

Las principales fuentes de información sobre la vida de San José son los primeros capítulos del evangelio de Mateo y de Lucas. Son al mismo tiempo las únicas fuentes seguras por ser parte de la Revelación. 

San Mateo (1:16) llama a San José el hijo de Jacob; según San Lucas (3:23), su padre era Heli.  Probablemente nació en Belén, la ciudad de David del que era descendiente. Pero al comienzo de la historia de los Evangelios (poco antes de la Anunciación), San José vivía en Nazaret.

Según San Mateo 13:55 y Marcos 6:3, San José era un "tekton". La palabra significa en particular que era carpintero. San Justino lo confirma (Dial. cum Tryph., lxxxviii, en P. G., VI, 688), y la tradición ha aceptado esta interpretación.

Si el matrimonio de San José con la Santísima Virgen ocurrió antes o después de la Encarnación aun es discutido por los exegetas. La mayoría de los comentadores, siguiendo a Santo Tomás, opinan que en la Anunciación, la Virgen María estaba solo prometida a José.  Santo Tomás observa que esta interpretación encaja mejor con los datos bíblicos.

Los hombres por lo general se casaban muy jóvenes y San José tendría quizás de 18 a 20 años de edad cuando se desposó con María. Era un joven justo, casto, honesto, humilde carpintero...ejemplo para todos nosotros.

La literatura apócrifa, (especialmente el "Evangelio de Santiago", el "Pseudo Mateo" y el "Evangelio de la Natividad de la Virgen María", "La Historia de San José el Carpintero", y la "Vida de la Virgen y la Muerte de San José) provee muchos detalles pero estos libros no están dentro del canon de las Sagradas Escrituras y no son confiables.

Amor virginal

Algunos libros apócrifos cuentan que San José era un viudo de noventa años de edad cuando se casó con la Santísima Virgen María quien tendría entre 12 a 14 años. Estas historias no tienen validez y San Jerónimo las  llama "sueños". Sin embargo han dado pie a muchas representaciones artísticas. 

La razón de pretender un San José tan mayor quizás responde a la dificultad de una relación virginal entre dos jóvenes esposos. Esta dificultad responde a la naturaleza caída, pero se vence con la gracia de Dios. Ambos recibieron extraordinarias gracias a las que siempre supieron corresponder. En la relación esposal de San José y la Virgen María tenemos un ejemplo para todo matrimonio. 

Nos enseña que el fundamento de la unión conyugal está en la comunión de corazones en el amor divino. Para los esposos, la unión de cuerpos debe ser una expresión de ese amor y por ende un don de Dios.  San José y María Santísima, sin embargo, permanecieron vírgenes por razón de su privilegiada misión en relación a Jesús.  

La virginidad, como donación total a Dios, nunca es una carencia; abre las puertas para comunicar el amor divino en la forma más pura y sublime. Dios habitaba siempre en aquellos corazones puros y ellos compartían entre sí los frutos del amor que recibían de Dios.

El matrimonio fue auténtico, pero al mismo tiempo, según San Agustín y otros, los esposos tenían la intención de permanecer en el estado virginal. (cf.St. Aug., "De cons. Evang.", II, i in P.L. XXXIV, 1071-72; "Cont. Julian.", V, xii, 45 in P.L.. XLIV, 810; St. Thomas, III:28; III:29:2).

Pronto la fe de San José fue probada con el misterioso embarazo de María. No conociendo el misterio de la Encarnación y no queriendo exponerla al repudio y su posible condena a lapidación, pensaba retirarse cuando el ángel del Señor se le apareció en sueño:

"Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Despertado José del sueño, hizo como el Angel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer." (Mat. 1:19-20, 24).

Unos meses más tarde, llegó el momento para S. José y  María de partir hacia Belén para apadrinarse según el decreto de Cesar Augustus. Esto vino en muy difícil momento ya que ella estaba en cinta. (cf. Lucas 2:1-7).


En Belén tuvo que sufrir con La Virgen la carencia de albergue hasta tener que tomar refugio en un establo. Allí nació el hijo de la Virgen. El atendía a los dos como si fuese el verdadero padre. Cuál sería su estado de admiración a la llegada de los pastores, los ángeles y más tarde los magos de Oriente. Referente a la Presentación de Jesús en el Templo, San Lucas nos dice: "Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él".(Lucas 2:33).

Después de la visita de los magos de Oriente, Herodes el tirano, lleno de envidia y obsesionado con su poder, quiso matar al niño. San José escuchó el mensaje de Dios transmitido por un ángel: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.» Mateo 2:13.  San José obedeció y tomo responsabilidad por la familia que Dios le había confiado.

San José tuvo que vivir unos años con la Virgen y el Niño en el exilio de Egipto.   Esto representaba dificultades muy grandes: la Sagrada familia, siendo extranjera, no hablaba el idioma, no tenían el apoyo de familiares o amigos, serían víctimas de prejuicios, dificultades para encontrar empleo y la consecuente pobreza. San José aceptó todo eso por amor sin exigir nada. 


Una vez más por medio del ángel del Señor, supo de la muerte de Herodes: "«Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño.»  El se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel.  Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea". Mateo 2:22.

Fue así que la Sagrada Familia regresó a Nazaret. Desde entonces el único evento que conocemos relacionado con San José es la "pérdida" de Jesús al regreso de la anual peregrinación a Jerusalén (cf. Lucas 2, 42-51).  San José y la Virgen lo buscaban por tres angustiosos días hasta encontrarlo en el Templo.  Dios quiso que este santo varón nos diera ejemplo de humildad en la vida escondida de su sagrada familia y su taller de carpintería.

Lo más probable es que San José haya muerto antes del comienzo de la vida pública de Jesús ya que no estaba presente en las bodas de Canaá ni se habla más de él. De estar vivo, San José hubiese estado sin duda al pie de la Cruz con María. La entrega que hace Jesús de su Madre a San Juan da también a entender que ya San José estaba muerto.

Según San Epifanius, San José murió en sus 90 años y la Venerable Bede dice que fue enterrado en el Valle de Josafat. Pero estas historias son dudosas.