miércoles, 1 de junio de 2016

Jesús Buen Pastor por 2 y un Sagrado Corazón de Jesús (1º parte).



Con este trabajo, te quiero demostrar cómo se puede trabajar en serie y hacer con una misma estructura, dos imágenes distintas, como lo son el Sagrado Corazón y Jesús Buen Pastor. Desarrollaré estos trabajos en dos partes, para que te sea más fácil poderlos realizar.

Como les digo siempre es una buena forma de trabajar más rápido y ahorrando materiales. ¿Cómo se hacen? te lo cuento ahora por si no leíste algunos de los trabajos anteriores. En cuatro pasos básicos las realizaremos. Atención: tómate tu tiempo para cada uno de ellos. Nunca apures las cosas, esto es como la buena fruta, precisa un tiempo para madurar y así será espléndida.

JESÚS BUEN PASTOR:







1-    Se comienza con las cabezas, los pies y las manos. Ideando la ropa (para esto es preciso ver estampas u otras estatuas para que nos quede muy bien) y las actitudes de la imagen que le queramos dar (esto lleva bastante tiempo). Lo voy a hacer sosteniendo una oveja, algo característico en sus imágenes. Se va pensando en todos los detalles que se le quieren hacer (ubicación de las manos, de los pies, manto, cinturón, etc.). Vamos haciendo la oveja, porque esto lleva mucho tiempo, y debe estar seca a la hora de empezar a encolar, ya que toda la vestimenta debe fraguar estando la ovejita en los brazos de Cristo. La hacemos en masilla epoxídica y luego la pintaremos con pigmentos naturales.




2-    Se parte de un soporte (que puede ser de alambre, madera, plástico, cartón, telgopor, etc. Al que se le van marcando las partes del cuerpo. TENER EN CUENTA LAS PROPORCIONES. En un QUI DOCET, DISCIT (1º de septiembre de 2011), te conté sobre las proporciones corpóreas más comunes que debes tener en cuenta a la hora de hacer una imagen. Se van añadiendo pequeñas almohadillas con algodón para darle volumen a las partes del cuerpo. Como es un varón, le damos un poco más a la caja torácica y a la espalda y menos para las caderas. Se pinta la cara y las manos. Se añade la cabeza y se la fija con masilla epoxídica. Con respecto a la base, quiero hacer una imitación de piedras, para ello sobre la madera en la que apoya el soporte, le voy adhiriendo yeso, para generar esa idea, posteriormente pintaré con pigmentos, recreando un suelo árido, imitando piedras. Se corta la vestimenta de los dos Cristos en tela de algodón o lino (NO SINTÉTICO) y hacemos una muestra de cómo quedarían, las presentamos en la imagen y corregimos si hiciera falta.

Importante: como las ovejas son pesadas, pueden ver en las fotos que en la estructura he pasado un gran clavo de acero, desde la espalda de cada Jesús, hasta la parte delantera, perforo las ovejas a la altura en que las voy a insertar en la imagen. De esta manera no tendremos ningún problema de que se caigan o bien de muevan una vez que la imagen esté lista.













3-    A todas estas partes (manto, túnica y cubre cabeza) se les pasan una mezcla de cola de carpintero, tiza, enduído y colorantes. Por lo menos 2 manos y de ambos lados. Dejar secar muy bien entre tela y tela, lo mismo cuando se pinta, DEJAR SECAR MUY BIEN ENTRE MANO Y MANO. Conviene también ir pintando algunas partes de la túnica antes de poner el manto, porque de lo contrario se complicaría todo, a la hora de pintarlo.









4-    Sacar el papel adherente de la base, cara y manos. Seguir decorando con otros detalles. Retocar con pigmentos al tono las marquitas que hubiéramos dejado y retocar con los colores apropiados para crear sombras. Trabajo terminado y listo para exponer. Pero lo bueno de esto, es que como hicimos dos, una la podemos regalar y la otra la dejamos en casa para tenerlo a Jesús Buen Pastor, protegiendo a toda la familia.

EL PASO A PASO:






Jesús Buen Pastor por 2 y un Sagrado Corazón de Jesús (2º parte).



Esta es la segunda parte, primero hicimos a Jesús Buen Pastor, ahora vamos a partir de la misma estructura, pero haremos un Sagrado Corazón. Manos a la obra y te cuento cómo la hice.






1)    Disponemos de una buena base, en este caso usé una rodaja de araucaria, a la que traté y barnicé. Fijamos en ella una estructura de plástico con telas y vamos perfilando el cuerpo. Teniendo en cuenta las medidas corpóreas, en este caso las de un varón, voy armando una estructura de alambre grueso para sujetar la cabeza y las manos. Como te digo siempre, hay que sentarse a ver estampas para saber lo que queremos hacer y la posición que le vamos a dar a nuestra imagen. Esta tendrá la clásica: una mano apuntando a su Corazón y la otra al público.




2)    Hacemos una presentación con las telas del tipo de vestimenta que le vamos a poner. En este caso lleva túnica y manto, que los haré en lino. Mucho cuidado cuando coloquen el cinturón, tiene que quedar lo más real posible, parece simple, pero muchas veces este detalle afea mucho a la imagen. Vamos preparando el corazón con masilla epoxídica, lo pintamos y ya lo dejamos listo para adherir a la imagen. Lleva tiempo y hay que hacerlo bien.








3)    Empezamos a encolar, muy despacio y viendo qué es lo que va primero (mangas, túnica, manto ese es el orden) para evitar ensuciar las piezas, siempre recuerda cubrir con film adherente o plástico las partes ya pintadas, igualmente algún retoque final tendrás que dar.





4)    Pintamos con goma laca y pigmentos naturales y decoramos con los accesorios que hayamos planificado aunque no hay muchos, porque lo que se pretende es resaltar la imagen del Corazón Sagrado. Podemos trabajar este detalle con lacas brillantes, queda muy bien. Retocamos todo lo que haya que retocar y vamos creando sombras. Listo, ya tenemos a nuestro Sagrado Corazón para ubicarlo en algún lindo lugar de nuestra casa.


EL PASO A PASO:





Origen de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Santa Margarita María de Alacoque era una religiosa de la Orden de la Visitación. Tenía un gran amor por Jesús. Y Jesús tuvo un amor especial por ella.

Se le apareció en varias ocasiones para decirle lo mucho que la amaba a ella y a todos los hombres y lo mucho que le dolía a su Corazón que los hombres se alejaran de Él por el pecado.

Durante estas visitas a su alma, Jesús le pidió que nos enseñara a quererlo más, a tenerle devoción, a rezar y, sobre todo, a tener un buen comportamiento para que su Corazón no sufra más con nuestros pecados.

El pecado nos aleja de Jesús y esto lo entristece porque Él quiere que todos lleguemos al Cielo con Él. Nosotros podemos demostrar nuestro amor al Sagrado Corazón de Jesús con nuestras obras: en esto precisamente consiste la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Las promesas del Sagrado Corazón de Jesús

Jesús le prometió a Santa Margarita de Alacoque, que si un apersona comulgaba los primeros viernes de mes, durante nueve meses seguidos, le concedería lo siguiente:

1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado (casado(a), soltero(a), viudo(a) o consagrado(a) a Dios).

2. Pondré paz en sus familias.

3. Los consolaré en todas las aflicciones.

4. Seré su refugio durante la vida y, sobre todo, a la hora de la muerte.

5. Bendeciré abundantemente sus empresas.

6. Los pecadores hallarán misericordia.

7. Los tibios se harán fervorosos.

8. Los fervorosos se elevarán rápidamente a gran perfección.

9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.

10. Les daré la gracia de mover los corazones más endurecidos.

11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás será borrado de Él.

12. La gracia de la penitencia final: es decir, no morirán en desgracia y sin haber recibido los Sacramentos.

Primeros viernes de mes

La práctica fervorosa de los primeros viernes de mes, un don del Sagrado Corazón.
La Iglesia ha bendecido esta piadosa costumbre iniciada con las promesas de Jesucristo a santa Margarita María de Alacoque, indicando el espíritu de reparación y de conversión con que hay que vivirla.

"Te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su Amor omnipotente concederá a todos los que comulguen los nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final" (Benedicto XV, en la bula de canonización de santa Margarita María de Alacoque recoge estas palabras de Cristo).


La comunión en estos primeros viernes de mes ha de llevar a una profunda renovación espiritual, como reparación por los pecados personales del mes precedente y como ayuda para vivir más unido a Cristo en el siguiente, y a incrementar la entrega al apostolado para la salvación de los hombres.